La prohibición de exportar carnes: cazando moscas con obuses

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La prohibición de exportar carnes: cazando moscas con obuses

2021-05-20T09:50:46-03:0020 de mayo, 2021|5 comentarios
Lic. Miguel Gorelik.

Lic. Miguel Gorelik.

Es completamente triste y muy frustrante tener que volver sobre este tema, a sólo 15 años de que el entonces presidente Kirchner cerrara las exportaciones de carne, generando efectos terribles y duraderos sobre la economía argentina y la imagen del país en el exterior. Una medida del daño: todavía no hemos recuperado el stock ganadero perdido entonces.

Hace unas semanas comentábamos el “exabrupto” de Paula Español sobre que no les iba a temblar el pulso para tomar tal medida, deseando que sólo fuera una pelea verbal interna, pero es indudable que su bando ha ganado esta lucha.

Los numerosísimos argumentos racionales y económicos en contra de tal decisión, que pasan desde la pérdida de posicionamiento internacional, inversiones, stock de capital, empleo, capital humano, hasta divisas e ingresos fiscales, pierden relevancia ante una medida que, pensamos, no se basa en un razonamiento consistente de cara al problema que se quiere atacar. Se trata más bien de consideraciones políticas, completamente alejadas de la realidad y de la función remedio-soluciones.

Una prueba de la improvisación con que se adoptó es que todavía, a 48 horas de que el Presidente en persona le anunció a representantes de los exportadores lo que iba a hacer, recién se acaba de publicar la norma correspondiente. Obviamente esto generó una incertidumbre mayúscula. (ver Postdata abajo).

Un ejemplo es que las más de una docena de plantas exportadoras, con las que chequeamos semanalmente valores de compra de hacienda, suspendieron nuevas compras y están paradas hasta nueva noticia. Esto no había sucedido ni siquiera en 2006.

Inmediatamente, desde el mismo martes por la mañana, empezaron a llegar quejas de los países compradores. Israel arrancó la carrera con pedido de que la carne kosher sea excluida de la medida. Ahí se arriesga un segmento de mercado de carne enfriada, ganado trabajosamente frente a la carne subsidiada de Polonia.

China tampoco está contenta con la medida, en momentos de máxima necesidad de importación de su lado, y cuando las relaciones con esa potencia son de muy amplio alcance, sin olvidar la provisión de vacunas contra el coronavirus.

Todo ese daño y ni siquiera va a servir para bajar la inflación. Está claro que el gobierno, como muchos otros en el pasado, no entiende el funcionamiento del mercado de hacienda y carne. Ni sabe que es el más competitivo del país, haciendo inimaginable que haya maniobras de especulación.

Puede ser que sólo sea un acting para un público que se quiere conquistar. Pero el daño será inmenso para una decisión de la que el gobierno tampoco podrá ufanarse, como tampoco de sus resultados.

Miguel Gorelik, Director de Valor Carne

Postdata:

Esta madrugada se publicó en el Boletín Oficial la resolución Nº 75/2021 del Ministerio de Agricultura que formaliza la suspensión por 30 días de la aprobación de la DJEC (el nuevo documento que se debe completar desde este último fin de semana para poder exportar carne), a contar desde el día de hoy.

Alcanza a la carne vacuna cruda, enfriada o congelada, con o sin hueso.

Exceptúa a las operaciones formalizadas previamente, con permiso de exportación o DJEC aprobada, en nuestra interpretación.

También exceptúa a las exportaciones de carne dentro de cuotas otorgadas a la República Argentina, lo que seguro incluye a la cuota Hilton, a la cuota EE.UU. y a la cuota de Colombia y podría incluir la cuota de carne enfriada de Israel y, quizás, la cuota 481 de la UE, que no es cuota asignada específicamente al país pero es una a la que tiene derecho.

Lo curioso es que la resolución está firmada por el ministro Basterra, el único de los altos funcionarios implicados que no participó de la reunión entre el presidente y los exportadores de carnes.

5 Comentarios

  1. Héctor Juan Tejera mayo 20, 2021 at 11:33 am - Responder

    Que se podría decir?
    Estamos gobernados por inútiles. Es lamentable, atrasamos en todo.

  2. Marcelo mayo 20, 2021 at 1:09 pm - Responder

    Burócratas, comunistas y sinvergüenzas!
    Queda muy corto que sean inútiles, esto es adrede. Es increíble para cualquier habitante de un país serio.

  3. Juan Bidart, Ing Agr mayo 20, 2021 at 2:26 pm - Responder

    Aca hay un monje negro al estilo Torquemada, que denuncia la falacia de que la vaca vieja tiene la culpa, y es porque se compra en los mercados concentradores (Liniers) y remates ferias para exportar a China, por medio de operadores inescrupulosos que lucran gracias a las distorsiones del mercado cambiario ..chocolate por la noticia…. ,Para solucionar el precio de la carne del consumo Pop&Nac , piden se concentren las compras directas y exportaciones a China de las vacas Manufactura y Conserva en los frigorificos con plantas propias legalmente constituidos que se arrogan la categoria de ser los” verdaderos exportadores” .cosa que esta lejos de la comercializacion de los animales de consumo. Falta conocimiento de los Militontos funcionarios K, que niegan la transparencia de los mercados comerciales, y no ven la maniobra monopólica de los que obviamente quieren apoderarse del mercado, que nada tiene que ver con la faena de los animales jóvenes del consumo, que suben los precios por 1) efecto de la inflacion que sube por el ascensor y los sueldos por la escalera (Dixit JDPeron 1948): 2) Falta de oferta de animales de consumo, sin que el estado lo advirtiera con tiempo subsidios al maíz, exenciones impositivas etc para no llegar a este disparate , negando ayuda a la oligarquia ganadera, para que haya carne barata ?, consultar ultimo Censo del 2018/19 la estadística de los productores ganaderos¡¡ y 3) Utilizar la estrategia de crear un enemigo culpable que tape el mal momento del gobierno… y les sugiero i la idea para que agreguen…. “culpables de la falta de vacunas” .Como en el Truco, para mentir conviene mentir grande.

  4. Pedro Nazar mayo 20, 2021 at 5:09 pm - Responder

    Estimado Miguel, permitime avanzar un paso más en tu muy necesario comentario, con una deducción totalmente mía.
    Has puesto a la luz la inconsistencia entre los objetivos que tiene la medida y los efectos que van a producir. Alegan bajar los precios de la carne para los argentinos, con un mediano plazo en que sucederá lo contrario. Y en el camino muchísimos argentinos perderán su empleo, tanto en los frigoríficos, matarifes, como en otros eslabones de la cadena. Incluyendo a productores, pues en la anterior experiencia de cierre 30.000 dejaron de serlo. Mí hipótesis es que hay otra motivación.
    Por las conversaciones que tienen, por la ideología expresada públicamente, interpreto que están buscando encontrar la forma achicar los actores de la demanda. Siendo pocos pueden llegar a regular los precios de la carne a su antojo, presionando y “controlando” a pocos frigoríficos exportadores. Transformarán un mercado libre, de oferta y demanda, en un mercado opaco de precios controlados. Obviamente estos pocos frigoríficos tendrán el mercado interno a su disposición. Pero ya no será lo mismo, y será malo en primer lugar para el consumidor argentino.
    Los antecedentes de otros países latinoamericanos me sugieren ésto.
    Espero tengamos el coraje y la inteligencia para defender la Institucionalidad que hemos recibido de las generaciones que nos antecedieron

  5. César mayo 21, 2021 at 11:35 am - Responder

    Conocemos los datos del problema pero las respuestas son las mismas dentro de todos los actores sean productores, industria o políticos.
    Libre comercio versus control de precios de mercado interno.
    Pareciera que en el medio no existiera posibilidad alguna de imaginar una solución para cortes de mercado interno que no superen en sus precios la evolución de la inflación promedio.
    A modo de reflejo fiel de un país con incapacidad para generar concertaciones el cluster seguirá un camino de supervivencia sin poder atender las amenazas de huella ecológica negativa, aumento de consumo de otras carnes incluso veganas.
    Sería interesante una propuesta superadora.
    La ecuación debería responder a un acuerdo tal que una x cantidad de cortes se aseguren para el mercado interno con evolución de precios que no supere a la inflación promedio del mix del resto de productos de la canasta familiar.
    De ésta forma el sector tendría una herramienta de negociación para asegurar previsibilidad y valor de retenciones.

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