La ganadería frente a la soja de USD 600 y el freno oficial

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La ganadería frente a la soja de USD 600 y el freno oficial

2021-05-20T09:40:09-03:0020 de mayo, 2021|7 comentarios

Hasta el lunes a la noche, los ganaderos se debatían entre el rumbo de su negocio tradicional, ya bajo amenaza del Gobierno, y la tentación que representa el alto precio de los granos a la hora de planificar sus empresas.

En este contexto, para analizar el impacto de los precios relativos de la ganadería y la agricultura en los sistemas mixtos, es interesante mostrar cómo se comportaron ambas actividades en los últimos 20 años y qué consecuencia tuvieron para la producción argentina de carnes.

El gráfico muestra dos periodos claramente diferenciados en la relación de valores entre el ganado y el poroto de soja, representados por el promedio del Índice Novillo de Liniers y el valor FAS Rosario del grano.

Avance agrícola y revancha

Lic. Víctor Tonelli.

Lic. Víctor Tonelli.

Los primeros 10 años con precios de la soja y de otros granos muy superiores a los del ganado, generaron un fuerte avance de la agricultura sobre superficies que era tradicionalmente utilizadas por la ganadería. Esa ventaja privó a la hacienda de casi 9 millones de hectáreas de lomas y semilomas que, con pasturas y verdeos, le permitían sostener mayores cargas con resultados razonables tanto en la cría como en la recría.

El cambio de uso de suelos en campos considerados como ganaderos hizo eclosión en el periodo 2007-2009, cuando a los bajos precios relativos de la hacienda se sumó la sequía y la nefasta intervención del mercado carnes por parte de las políticas públicas. Como consecuencia, se generó una “tormenta perfecta” que llevó a la pérdida de más de 10 millones de cabezas, con el posterior derrumbe de la oferta y, trascartón, una significativa suba de precios del ganado y de la carne al consumidor.

El segundo período, transcurrido en los últimos 10 años, se caracterizó por la recuperación de los precios y los márgenes ganaderos (particularmente entre 2013 y 2017) que alentó el proceso de retención de hacienda, con lo que se recuperaron 6 de los 10 millones de cabezas perdidas en la fase anterior. El cambio de escenario, movilizado sobre todo por la fenomenal demanda de los mercados asiáticos, frenó la ampliación de la agricultura en campos históricamente ganaderos e impulsó la expansión de la actividad en más de 2 millones de hectáreas, en especial en zonas no tradicionales, particularmente del noroeste argentino, de la mano de las expectativas de los productores.

Así llegamos a la situación actual, con un fuerte incremento de los precios de la soja que, en Chicago, alcanzó los USD 600. Sin embargo, esta nueva escalada encuentra a la ganadería en un ciclo de precios que acompañó a los granos con similar tendencia alcista, generando un escenario en el que los márgenes de ambas actividades resultan positivos sin que uno predomine por sobre otro, como ocurrió en el pasado.

Sobre este equilibrio, que incluso contribuye a un uso más racional de los suelos, el anuncio del presidente Alberto Fernández acerca de la suspensión de las exportaciones de carne vacuna por un mes vuelve a abrir viejas heridas que, pese al tiempo transcurrido, aún no cicatrizan en el sector de ganados y carnes.

Qué elegirá el productor hoy

Para enriquecer la nota en Valor Carne consulté, horas antes del anuncio oficial, a un prestigioso grupo de ganaderos y profesionales, distribuidos a lo largo y ancho del país (GANADEROS.AR), acerca de qué actitud tomarían frente al escenario de altos precios agrícolas en campos de actitud mixta. Las respuestas fueron fluyendo espontáneamente y, sin que tengan valor estadístico, resultaron mayoritariamente coincidentes.

Comparto algunos de los conceptos recibidos, que nos ayudarán a comprender cómo se preparan los productores y sus asesores frente a este nuevo desafío.

La gran mayoría considera que el avance agrícola en campos mixtos ya lo realizaron y por lo tanto mantendrán las superficies para granos de cosecha sin intención de acometer sobre suelos menos aptos o de riesgo, que continuarán destinados a la ganadería.

Muchos expresaron que aprovecharán la mejor renta agrícola para potenciar la oferta forrajera en los suelos destinados a la ganadería.

Varios afirmaron que modificarán la participación de cultivos de ciclos más cortos (p.ej. girasol) que les permitan anticipar verdeos o cultivos de servicio para mejorar la productividad ganadera y la sustentabilidad del sistema mixto.

Todos coincidieron en que, con esta relación de precios, incrementaran la producción de kilos en esquemas pastoriles para disminuir los kilos ganados en la etapa final a base de granos.

En la misma línea concordaron en recriar hasta donde se pueda y luego ofrecer al mercado los novillitos para engorde.

Algunos mencionaron postergar la implantación de pasturas reforzando la siembra de verdeos de invierno, así como el mayor uso de cultivos de servicio, cortando si es necesario, los ciclos ganaderos.

Hay quienes afirmaron que prevén crecer moderadamente en superficie agrícola y, a la vez, intensificar la producción de silaje y suplementación en recría.

Otros, tradicionalmente ganaderos y que arriendan campos de terceros, saldrán a buscar campos mixtos para aprovechar la buena renta agrícola apuntando a reinvertir y crecer en stock de vientres.

Muy pocos mencionaron reducir sus stocks bovinos para incrementar significativamente la superficie agrícola y los que lo manifestaron también se cuestionaban si era la mejor decisión.

Hubo varios que aprovecharán parte de la buena relación de precios de ambos rubros, para realizar inversiones productivas, inmobiliarias o incluso para quedarse en dólares billetes.

Finalmente, la gran mayoría coincidió que cuando ocurre una suba de granos como la actual, que impacta en mayores costos para la ganadería, se replantean la necesidad de profundizar temas sensibles como la eficiencia de conversión y el mejor aprovechamiento de los recursos forrajeros.

¿Tropezar con la misma piedra?

Tras los anuncios del Gobierno, es prematuro predecir qué puede pasar si esta medida no se retrotrae. Lo que sí se puede anticipar es que la rápida y contundente respuestas de todos los actores de la cadena cárnica y el apoyo de la gente de campo y de otros sectores productivos de la mayoría de las provincias argentinas, muestran que no será fácil avanzar en el freno exportador, sin pagar costos políticos por el error.

Probablemente algunas de las estrategias apuntadas más arriba se profundicen y otras se debiliten. Sin embargo, a diferencia de anteriores ciclos de alza de commodities agrícolas y de embestidas oficiales, el actual nos encuentra con buenos valores y mejores expectativas, que limitarán impactos negativos en las empresas ganaderas. Una mayor sinergia entre actividades hasta puede ser impulsora de cambios que nos lleven al tan necesario progreso en la eficiencia productiva.

Por Lic. Víctor Tonelli, Consultor ganadero

7 Comentarios

  1. Diego Fernández Llorente mayo 20, 2021 at 4:22 pm - Responder

    Muy buena nota Víctor.
    Solo discrepo en una cosa, hoy el valor de la soja es de 600 U$S menos derecho de exportación y a dolar oficial.
    Por cada tonelada de soja vendida un productor en realidad compra 220 ‘U$S .
    En cuanto a un avance agrícola sobre la ganadería, solo creo que se daría si se desplomaran los precios de la hacienda.
    Brasil estuvo creciendo en superficie y en volumen de cosecha simultáneamente con un aumento sostenido de su stock ganadero.
    Argentina está muy lejos de su techo en producción ganadero y agricola

    • Elson De Paula mayo 20, 2021 at 8:26 pm - Responder

      De acuerdo con vos Diego. Obviamente el productor Argentino no alcanza ese valor. En Brasil el productor se queda con USD475/tonelada, diferencia de fundamental importancia en la impulsión del crecimiento sostenido que mencionaste.

  2. Roberto Caderosso mayo 20, 2021 at 8:42 pm - Responder

    Coincido. No es momento para achicar los rodeos para aumentar la agricultura.. creo que con una demanda sostenida por los Chinos.. se deberían sacar el IVA..a la carne y a la harina.. y que los bancos abran una línea para alquileres de campo.. Nuevamente creo que el IVA en los intereses de los préstamos también se deben retirar y ofrecer crédito en kg de carne a 10 años.Los tractores , sembradoras no pueden tener IVA.. También deberían fomentar líneas a un año para descuentos de pagarés.. para todos los insumos..sin garantía real …Por último.. “todo pasa”.. por eso debemos acelerar a fondo y llegar a 100 millones de Cabezas..También retirar el IVA del gas oil y permitir que el agricultor pueda de su soja producir su propio combustible..

  3. Daniel Roberto mayo 22, 2021 at 7:03 pm - Responder

    No coincido, si ponen un freno a la venta de carne. no se va a producir, el peronismo no razona de esa forma

  4. Horacio Rodriguez Egaña mayo 23, 2021 at 9:37 am - Responder

    Creo que proponer medidas constructivas para el campo, tanto en agricultura como en ganadería en este momento y con este gobierno, es perder el tiempo, sea por contar con el campo como un enemigo por cuestiones electoralistas como propondría Laclau con el manual populista en sus manos o lo que fuera, con esta gente no se puede esperar nada por lo tanto planificar es una pérdida de tiempo. Lo que tenemos que hacer a mi juicio es continuar con nuestras explotaciones sin innovar y gastando lo menos posible sin hacer ningún tipo de mejoras hasta estar seguros de que superaremos a este cáncer que nos gobierna para lo que deberemos votar bien, luego de las elecciones y de acuerdo a su resultado barajar y dar de nuevo. No falta tanto tiempo, dentro de unos pocos meses con las de medio término tendremos casi una certeza de como seguirá la cosa, si a pesar de lo que estamos viviendo ganan la mayoría en ambas Cámaras que el último cierre la puerta.

  5. VICTOR TONELLI mayo 23, 2021 at 1:20 pm - Responder

    Gracias por los comentarios, claramente no tuvo la intencion de hacer arengas politicas ni decir que debe hacer cada productor que no me canso de repetir que cada productor es y cada campo mes unico e irrepetible. Solo intente relacionar relaciones de precios entre ganaderia y agricultura de cosecha con lo que paso en el pasad. Me permiti transmitir los comentarios que me enviaron en un de los grupos ganaderos que trabajo, que esta integrado por productores y profesionales de relevancia spara mostrar las decisiones que tenian pensado a tomar el momento de hacer la nota con el escenario planteado..

  6. Juan Adolfo Lafontaine junio 4, 2021 at 8:54 am - Responder

    Excelente ejercicio Victor, en el Outlook ganadero CREA de ayer, se presentaron novedades importantes para el análisis y comprensión de donde estamos parados, por primera vez se intenta un balance forrajero nacional, que muestra por ejemplo las diferencias importantísimas entre como estabamos en 2008/09 y en 2018/19.
    Es un importante complemento al análisis de la relación entre precios agrícolas y ganaderos.
    El monitoreo mensual de los recursos forrajeros y su tasa de productividad es un avance para análisis de este tipo.

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