Día D: el destete revela qué se hizo bien y qué falta ajustar

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Día D: el destete revela qué se hizo bien y qué falta ajustar

2026-03-12T08:23:58-03:0012 de marzo, 2026|5 Comments
Sebastián Maresca.

Sebastián Maresca.

Un relevamiento del INTA de más de 20 años en campos de buen nivel tecnológico, permite calcular las pérdidas potenciales de terneros durante los distintos intervalos del ciclo reproductivo. Sobre esta base, el MV Sebastián Maresca, del organismo, explica cómo cada productor puede aprovechar esta información para analizar su sistema de cría, diagnosticar problemas y proponer mejoras.

“El monitoreo ha generado una base de datos estratégica que le permite a cualquier productor compararse con el promedio de sus pares para identificar exactamente dónde y cuándo se pierden terneros en su rodeo”, planteó Maresca en diálogo con Valor Carne.

En concreto, la región cuenta con una serie de datos reales de 20 mil vacas sobre las cuales se llevan registros anualmente.  “Ahora, al destete, cada empresa puede realizar un verdadero benchmarking o análisis comparativo para saber dónde está parado y cómo producir más el próximo ciclo”, propuso.

¿Por qué al destete? “Es el momento del cierre del ciclo productivo y deja en claro los resultados de todas las decisiones tomadas durante los últimos doce meses”, subrayó. En ese sentido, nutrición, sanidad, manejo del servicio, desempeño de los toros, estado corporal al parto, supervisión de la parición y calidad del registro convergen en un solo indicador: el porcentaje de destete.

Sin embargo, Maresca sostiene que “la verdadera herramienta de análisis no es solo mirar los porcentajes finales, sino desarmar el ciclo reproductivo en tramos y calcular las pérdidas en cada etapa” y sentencia: “Esta metodología, simple pero extremadamente útil, revela el punto exacto donde se escapa la mayor cantidad de terneros”.

Detrás del destete

El relevamiento permitió generar valores de referencia regionales para los porcentajes de preñez, parición y destete de vacas y vaquillonas.

En términos generales, estos parámetros muestran que, aunque las vaquillonas logran porcentajes de preñez y parición similares a las vacas, destetan muchos menos terneros, lo que confirma que el primer parto sigue siendo una etapa crítica.

A su vez, a partir de estos indicadores se pueden estimar las pérdidas por intervalo. Las del servicio–tacto representan el porcentaje de vacas que no quedaron preñadas (por ejemplo, un 90% de preñez implica un 10% de pérdidas). En tanto, las del tacto-parto, refieren a las diagnosticadas como preñadas que no llegan a parir o abortan; y las del parto-destete reflejan la proporción de terneros que mueren desde el nacimiento hasta el destete.

El intervalo servicio-tacto explica la mayor proporción de las pérdidas. Para vacas, en promedio, fueron del 11,4% pero con situaciones extremas muy diferentes según las condiciones climáticas (mínimo: 8,6%, máximo: 18,5%).

¿Causas? La nutrición aparece sistemáticamente como el factor determinante: más del 45% de las vacas llegan flacas al parto, lo que demora la reanudación del ciclo y reduce la proporción que cicla al inicio del servicio. Incluso cuando la recuperación posparto es buena, si la vaca llega al parto con bajo estado corporal, es difícil alcanzar los valores de preñez de los rodeos bien manejados.

A este componente nutricional se suman fallas reproductivas de toros y presencia de enfermedades venéreas. Sobre 3.351 toros evaluados, 1,7% resultó positivo a Trichomonosis y 0,9% a Campylobacteriosis, cifras que, aunque bajas, tienen un impacto considerable. Las lesiones genitales y locomotoras, presentes en casi el 14% de los toros evaluados, profundizan estas pérdidas. La incorporación de toros sin un chequeo sanitario riguroso y los movimientos entre establecimientos mantienen la circulación de estas enfermedades.

Las pérdidas entre tacto y parto para las vacas fueron en promedio del 3,6% (máximo: 7,1%; mínimo: 2,4%), mientras que, en vaquillonas, fueron del 4,3% (máximo: 9,2%; mínimo: 1,9%). “Vacas vacías que permanecen en el rodeo tienden a sobrestimar las pérdidas en este intervalo. Lo mismo ocurre si no se registran terneros que murieron ya que la vaca queda como no parida”, alertó Maresca.

Finalmente, el intervalo parto-destete es el de menor impacto en vacas, pero no así en vaquillonas. Mientras en multíparas las pérdidas son de apenas 3,4%, en vaquillonas ascienden a 8,1%.

Profundizando en esta etapa, se advierte que más de la mitad de las muertes ocurren en el periparto, principalmente por problemas de distocia, seguidas por diarreas neonatales y neumonías. ¿Factores desencadenantes? El desarrollo insuficiente de las vaquillonas, la falta de criterio al seleccionar toros para primer servicio y la escasa supervisión durante la parición.

La cría rinde examen

Con los datos de la campaña sobre la mesa, comienza un nuevo trabajo: interpretarlos para mejorar los resultados.

“El problema habitual es la falta de registro, no existe análisis riguroso sin datos consistentes”, advirtió Maresca. Y agregó: “Registrar preñez, parición, destete, estado corporal, control de toros y causas de mortalidad es suficiente, pero hace falta dar un paso más para una gestión eficaz. Lo que da valor a esa información es el análisis sistemático”.

Una práctica fundamental es que al destete se realice una reunión de revisión con todos los actores involucrados en el manejo del rodeo. “Allí se comparan los índices con los de años anteriores y con los valores regionales, se identifica dónde se concentraron las pérdidas y se definen prioridades para el ciclo siguiente”, sugirió, aludiendo al manejo nutricional preparto, control sanitario y físico de toros, así como a la supervisión de la parición.

De este modo, el registro deja de ser un formalismo para convertirse en una herramienta estratégica que permite mejorar la eficiencia reproductiva de manera sostenida.

Producir más y sostenerlo

El momento del destete no es sólo el examen final sino el comienzo ya que abre una ventana única para revisar el ciclo y definir los ajustes que harán posible producir más el próximo año.

“Los números muestran que existe un margen de mejora muy significativo, del 5 al 10%, considerando que los terneros que quedan en el camino son el 20 al 25% y la mayor parte de estas pérdidas son evitables”, diagnosticó.

Como conclusión, Maresca resaltó que el desafío no es solo capturar ese porcentaje adicional: es lograr sostenerlo año tras año, en un contexto donde las pérdidas varían mucho entre ciclos. “Saber dónde están es el primer paso. Tomar decisiones precisas a partir de esos datos, el segundo”, finalizó.

  • Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein
    Editora de Valor Carne

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5 Comments

  1. Claudio Ghiglione . Productor marzo 16, 2026 at 9:21 pm - Reply

    Excelente nota, con datos extraídos de la realidad. Sirve para concientizarnos de la necesidad de efectuar un seguimiento, mas exhaustivo de nuestros rodeos, y así lograr mejores resultados. –

  2. Fernando Pablo Grippaldi marzo 22, 2026 at 6:23 pm - Reply

    Muy buena nota, en el peri y post parto, un factor que le agregaría a la zona donde trabajo (San Luis, La Rioja) en la presencia del puma, que después del parto se presenta como una causa importante de pérdida, en estas zonas "distintas o desafiantes", no me gusta llamarlas MARGINALES, quizás la presencia de depredadores, reemplazan a las neumonías y Diarreas Neonatales, y una causa más en los sistemas extensivos, merma parto-destete es que a veces se dificulta la vigilancia (distocias, "bicheras", comunicación-distancias)

  3. Sebastian Maresca marzo 26, 2026 at 3:37 pm - Reply

    Gracias Fernando! muy oportuno tu comentario, los datos publicados tienen un sesgo pampeano. La magnitud de las perdidas y sus causas tienen contrastes importantes en las distintas regines del pais!.

  4. MV Fernando Grippaldi marzo 26, 2026 at 5:10 pm - Reply

    Lo entiendo, Sebastián. Por eso quería comentar ese agregado de causas que en ciertas zonas, cómo la Cuenca, donde nací, crié y formé no existen pero si otras.
    Que en definitiva, hacen grande la Merma Tacto-Destete.
    Gracias

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