Cómo enfrentar el riesgo forrajero

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Cómo enfrentar el riesgo forrajero

2019-01-15T18:49:18-03:0020 de julio, 2015|15 comentarios

“Habitualmente, todos calculamos la receptividad de un campo en base a datos promedio de la producción forrajera, sin tener en cuenta la variabilidad interanual. Y esto, de tanto en tanto, nos trae problemas. Por eso, ideamos una metodología para medir los riesgos que implica definir una determinada carga, sea conservadora o agresiva, y poder diseñar estrategias defensivas para enfrentar años negativos”, dijo el Ing. Agr. Gastón Guibelalde, en las Jornada Ganadera de Pergamino 2015 realizada unos días atrás. Y detalló que la herramienta permite “conocer la proporción de existencias que habría que estar dispuesto a descargar cuando disminuye la oferta de pastos y/o la cantidad de reservas extras, más allá de las estacionales, a aportar al sistema”.

Guibelalde es asesor de empresas ganaderas y hace seis años empezó a recibir información satelital del Laboratorio de Teledetección (LART) de la FAUBA sobre el crecimiento de los pastos de uno de los campos que atiende, Taesa S.A, ubicado en el norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, que destina unas16 mil ha al ciclo completo.

“Los datos son buenísimos, brindan la cantidad de materia seca, lote por lote, tanto de pasturas como del campo natural, de los últimos 15 años. Pero en la práctica, la variabilidad  de la oferta a futuro nos seguía generando incertidumbre”, planteó.

La experiencia

Al principio, Guibelalde asignaba las cargas según la producción promedio histórica, a razón de 1 EV/ 7 ton de MS/año, en el caso de los pastizales. “Con el tiempo nos dimos cuenta de que los lotes que siempre nos traían problemas eran los más variables entre años”, recordó. En estos lotes, debía programar reservas mucho más importantes e incluso, cuando tocaba algún año negativo, bajar la carga.

“Panificábamos 1 rollo/EV, tampoco podíamos hacer más dentro de la oferta de materia seca del campo, ese era su límite físico. En los años malos, alcanzaba para cubrir algunos rodeos pero en otros era insuficiente”, contó. Además, en los lotes más estables, esa misma cantidad, les hubiese permitido atender una carga mayor.

En síntesis, “el promedio de producción histórica de pasto por EV, es un indicador aproximado para programar la carga, pero nos hacía falta un abordaje más integral”, afirmó.

Riesgo Pasto

Así las cosas, el profesional desarrolló un método de cálculo que además de considerar el historial productivo del lote incluye un análisis de riesgo forrajero. “La propuesta es definir un nivel de riego manejable por el empresario, en función de la magnitud del déficit y su probabilidad de ocurrencia, y luego llevar la cantidad de hacienda a cargar hasta ese valor”, señaló.

Para ello, Guibelalde diseñó una planilla que hace los cálculos probabilísticos, llamada Riesgo Pasto, donde se ingresan los datos de la producción de materia seca y su variabilidad. “En concreto, primero hay que elegir el riesgo hasta el cuál queremos cubrirnos, por ejemplo, no tener déficit en nueve de cada diez años. El resultado se presenta en un gráfico que permite visualizar cuántas reservas hay que mantener para ese lote, esa carga y ese riesgo. Por supuesto, a mayor carga habrá más riesgo por lo que será necesario fortalecer las estrategias de defensa”.

Según el profesional, a medida que “nos movemos a zonas marginales, los niveles de riesgo forrajero aumentan”. En tal sentido, la variabilidad de la producción de pasto se incrementa y con ello los déficits a resguardar, además de disminuir la posibilidad de confeccionar reservas.

“Si el déficit potencial a cubrir es alto y se opta por la descarga de hacienda como estrategia  ante una emergencia, la planilla permite visualizar hasta qué proporción de la carga podría ser necesario retirar”, subrayó. Esta información, a su vez, posibilita diseñar la relación óptima cría/recría del rodeo que haga operativa la salida, además de planificar con antelación cuál será el destino de esa hacienda.

“Si ocho de cada diez años sobrara el 10% de la carga como máximo, pero el análisis me dice que en dos de cada diez el déficit será mayor, con posibilidades de ser tan grande como el 40%, podría hacer reservas sólo para el 10 % y evacuar el resto llegado el caso. Para ello, este 30% deberá ser de categorías que se movilicen más fácilmente como la recría”, ejemplificó.

Gestionar el negocio  

Una cuestión importante del análisis de riesgo forrajero es que también se puede usar en zonas donde no hay datos del LART. “Hoy en día la información satelital es imbatible. En la pampa húmeda donde no hay estrato arbóreo, es muy precisa y económica. Por eso nuestra propuesta es aprovecharla, pero en áreas donde no la hubiera, se pueden utilizar los datos regionales disponibles y hacer ajustes a las condiciones de cada campo. En estos casos es muy importante el conocimiento de los técnicos locales”, explicó el asesor.

La herramienta, también se puede utilizar a la hora de decidir el arriendo o compra de un establecimiento. “Si me ofrecen dos campos para alquilar, a uno le entra una vaca y al otro media y en el primero me piden 80 kg/carne/ ha y en el segundo 40 kg, en principio parecen negocios equivalentes. Pero no se esta viendo que receptividades semejantes pueden tener riesgos forrajeros muy diferentes, lo que me podría obligar a gastar más plata en un caso que en el otro. Nuestro modelo permite calcular qué descuento debería tener en función de ese riesgo”, aseguró.

Hoy, Guibelalde ofrece servicios a otros técnicos y empresarios para ayudarlos a administrar el riesgo forrajero. “Hice una maestría en negocios donde utilizábamos modelos de simulación para evaluar riesgos financieros y siempre me llamó la atención que en la ganadería, la incertidumbre forrajera, su talón de Aquiles, no se analice como en otras áreas del conocimiento. Por eso, a la hora de planificar un planteo, proponemos incorporar un enfoque de riesgo para tomar decisiones acertadas”, finalizó.

Por Liliana Rosenstein
Editora de Valor Carne

15 Comentarios

  1. Adrián Gaynor julio 20, 2015 at 12:03 pm - Responder

    Gastón,muy interesante tu trabajo. Me gustaría mantenerme en contacto vía mail.
    Abrazo, Adrián

    • Gaston Guibelalde julio 20, 2015 at 12:28 pm - Responder

      Hola Adrián.

      [email protected]

      Abrazo

    • MARCELO RODRIGUEZ julio 21, 2015 at 8:29 am - Responder

      GASTON: COMO TE VA, TE CONSULTO SI PARA LOS PERIODOS CON ESCASEES FORRAJERA TUVISTE EN CUENTA SUPLE MENTAR CON GRANO, PARA CUBRIR LOS REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES DEFICITARIOS?, O SI TE REFERÍS A UNA ZONA ESTRICTAMENTE GANADERA SIN POSIBILIDAD DE HACER UNA RESERVA DE GRANOS.
      MUY INTERESANTE TU TRABAJO, SALUDOS

  2. Emanuel Romagnoni julio 20, 2015 at 12:21 pm - Responder

    Hola Gastón, muy buen laburo. Algo parecido estoy haciendo en los establecimientos que asesoro pero con registros de fecha de entrada y salida a los lotes por categoría para evaluar receptividad o carga instantanea entre años. Abrazo.

    • Gastón Guibelalde julio 20, 2015 at 12:37 pm - Responder

      Hola Emanuel, me gustaría intercambiar información sobre lo que estás haciendo. Nosotros estamos evaluando % de cosecha, confrontando un sistema de registros como el que describís versus datos de producción de pasto por satelite, estamos en el tercer año de evaluación y sacando las primeras conclusiones.
      Respecto al enfoque de riesgo para planificar cargas, es un análisis previo a que las cosas sucedan, se trata de poder cuantificar anticipadamente hasta dónde da el campo, qué estrategias de apoyo puedo implementar y qué riesgos me quedan sin cubrir.
      Abrazo.

  3. [email protected] julio 20, 2015 at 2:24 pm - Responder

    emanuel,desearía comunicarme contigo,dejo e-mail,gracias

  4. adrian orozco julio 20, 2015 at 3:32 pm - Responder

    Estimado Gastón me parece muy interesante el trabajo que estas realizando, como comentario acá en Mendoza en donde la lluvia al ser una zona arida se comporta de manera muy errática. el calculo de carga lo comenzamos de la siguiente manera, considerando una distribución normal de la lluvia tomamos el valor del percentil 20 lo que nos garantiza que en el 80% de los años la lluvia va a ser igual o mayor a ese milimetraje

    • Gastón Guibelalde julio 20, 2015 at 5:44 pm - Responder

      Hola Adrian. Tu planteo está, desde mi punto de vista, bien enfocado, entendiendo que han optado por una estrategia de máxima prudencia. Si tu decisión fuera acompañar los vaivenes pluviométricos con otras prácticas (destetes, descargas de hacienda, alguna reserva, otras ¿?) de manera de aprovechar los años mejores con mayores cargas, lo que te agregaría un Análisis de Riesgo completo es explorar qué pasaría al ir subiendo la carga, qué déficits empiezan a aparecer, de qué magnitud (expresados como % de la carga) y con qué probabilidad de ocurrencia. El sólo ejercicio de este análisis te hace “vomitar” alternativas valiosas.

  5. robustiano saravia julio 20, 2015 at 6:46 pm - Responder

    gaston muy bueno el trabajo. algo similar queremos hacer nosotros aca en un campo en el norte sobre base gatton panic donde nos manejamos con pastoreos intensivos y rotativos, y como bien vos lo decis a altas cargas mayores riesgos y sobre todo por la estacionalidaad de la pastura en cuestion.
    me interesa el tema, tomo tu correo y seguimos en contacto. sdos

    • Gastón Guibelalde julio 20, 2015 at 7:29 pm - Responder

      Gracias Robustiano, estamos en contacto.

  6. Gastón Guibelalde julio 21, 2015 at 9:02 am - Responder

    Hola Marcelo. El desarrollo lo hicimos trabajando sobre sistemas tanto de cría como de invernada, incluyendo desde pastizales naturales hasta alfalfas con y sin suplementación de grano. Yo, sólo por simplificar la interpretación he focalizado en los campos típicamente de cría.
    De cualquier manera, la interpretación es simple y vale para cualquier sistema o zona: queremos saber cuánta carga sería óptimo ponerle a un campo, y qué otras acciones de apoyo requeriría el sistema para ser sustentable. Tenemos alguna información sobre producción del campo, pero concretamente NO SABEMOS CUANTO PASTO VA A PRODUCIR EN EL PRÓXIMO EJERCICIO. Es en ese contexto que hay que ir tomando las mejores decisiones y el análisis funciona como una linterna en la oscuridad.

  7. cesar abudara julio 26, 2015 at 10:49 am - Responder

    Muy interresante el informe y la experiencia que relata. coincido que la oferta forrajera es el talón de aquiles de las empresas ganaderas. Gerencio un campo familiar en el oeste de La Pampa. Campo de monte, con suelos de alta conductividad eléctrica ya que por allí atraviesa el Río Atuel, que proveniente de Mendoza derrama importante contenidos salinos. Es típico que allí las existencias de pastizal natural se agotan "de un día para otro", esto se acompaña de explotaciones extensivas donde habitualmente cuentan con una sola aguada! Estamos terminando de dividir el campo en siete lotes de aproximadamente 450 has y llevando el agua a la hacienda -como lo hacemos en otras zonas de campo limpio – es una importante inversión pero creemos que la búsqueda de una producción sostenible lo justifica!Necesitamos herramientas para "medir" más racionalmente las existencias de cada lote para, junto con el descanso necesario que las distintas especies requieran poder hacer un manejo más eficiente. Me gustaría estar en contacto para poder tener más información y/o asesoramiento. Gracias a Valor Carne por permitirme tener acceso a ésta información. Saludos desde General Pico (LP)) César Abudara

    • Gastón Guibelalde julio 27, 2015 at 6:10 pm - Responder

      Estimado César, por favor envíenos un correo y veremos qué podemos aportar con nuestro enfoque. Saludos.

      [email protected]

    • Liliana Rosenstein julio 28, 2015 at 4:01 pm - Responder

      Estimado César, buenas tardes:
      gracias a usted por sus elogiosas palabras y por participar de Valor Carne.
      Cordiales saludos
      Liliana Rosenstein

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