La Argentina-Mercosur: incomprensible urgencia en medio de la pandemia

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La Argentina-Mercosur: incomprensible urgencia en medio de la pandemia

2020-04-30T09:13:04-03:0030 de abril, 2020|2 comentarios
Lic. Miguel Gorelik.

Lic. Miguel Gorelik.

A fin de la semana pasada, el gobierno argentino informó a sus socios del Mercosur que no iba a participar de las negociaciones comerciales en curso con diversos actores de importancia (Corea del Sur, Canadá, entre otros). Afortunadamente, los acuerdos con la UE (que deben empezar su proceso de aprobación en los parlamentos nacionales) y con la EFTA quedaron excluidos.

Es muy difícil de entender esta decisión en la actualidad. El país enfrenta dos problemas de absoluta prioridad: la cuestión sanitaria debido al coronavirus y la renegociación de la deuda externa soberana. Y como derivación de la pandemia, la forma en que se pondrá en pie el aparato productivo post-cuarentena.

Resulta inconcebible que en esta coyuntura se haya decidido y comunicado tal paso.

La pertenencia al Mercosur -porque en definitiva la no participación en negociaciones comerciales la implica en algún momento- tiene repercusiones mayúsculas, por su extensión y profundidad. Resulta extraño que se hayan podido evaluar acabadamente todas ellas, en tan pocas semanas de gobierno (a las que habría que deducir las afectadas por la emergencia sanitaria) y sin el debido debate político con la oposición y con la sociedad civil.

En relación al Mercosur, la Argentina tiene una responsabilidad, no sólo con su gente, sino que va más allá de sus fronteras. En su carácter de fundador del entendimiento previo a su creación y de su tamaño relativo, el país tiene un peso singular. Sus decisiones impactan también allende sus bordes.

Por otro lado, atendiendo sólo sus propios intereses ¿Alguien habrá pensado qué va a hacer el país aislado, en un mundo donde el individualismo y el mercantilismo tendrán más vigencia que en las décadas previas?

¿Con quién y en qué condiciones podremos aumentar las indispensables exportaciones que deberán justificar y respaldar la renegociación de la deuda?

¿Quiénes invertirán y generarán empleo genuino en un país cuyo techo quedará mucho más bajo que el posible?

Acaso alguien piensa que el resto de los bloques y países le dedicarán más entusiasmo a las negociaciones con la Argentina que con un bloque como el Mercosur, que podría ampliarse con la Alianza del Pacífico?

La Argentina ha vivido aislada del mundo, de su comercio y crecimiento económico, durante demasiadas décadas, lo que se nota en sus resultados. Sólo hace 30 años se dio un paso en la dirección contraria, al formar nuestro bloque regional. Aún así, tampoco se ha avanzado mucho desde entonces. Pero esto no quiere decir que haya que destruirlo o volver atrás. Y mucho menos haya que tomar esta decisión en medio de una emergencia.

Fue tan extemporánea esta manifestación, a causa del covid-19, que sólo un puñado de dirigentes políticos e instituciones (entre ellos la Mesa de Enlace, Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur y la Cámara Argentina de Comercio) tuvieron los reflejos para comunicar sus objeciones a semejante decisión.

Es de desear que el gobierno le dé al asunto una nueva vuelta de tuerca, que haga las pertinentes consultas, más allá de su círculo íntimo, y que no se abalance en decisiones de enorme trascendencia.

El mundo no simpatizará con free-riders ni su acceso será más fácil. Tampoco la vida será más holgada en un país más cerrado.

Por Lic. Miguel Gorelik, Director de Valor Carne

2 Comentarios

  1. Juan mansur mayo 4, 2020 at 3:18 pm - Responder

    Los socios acordaron que el martes 5 de mayo se iniciará un intercambio de documentos para encontrar el mejor mecanismo que tenga en cuenta los intereses de cada país en las negociaciones externas, a sabiendas de que la mejor solución siempre será el resultado del acuerdo de todos los miembros. Asimismo, establecieron el jueves 7 de mayo como fecha para realizar la próxima reunión de coordinadores nacionales.
    Respecto al eventual acuerdo con Corea del Sur, diversas entidades que representan a los sectores productivos manifestaron formalmente sus objeciones en relación con el perjuicio al tejido industrial, sobre todo en el marco de la crisis global generada por el COVID 19. El Gobierno argentino dispuso como modalidad de trabajo para llevar adelante las negociaciones la consulta permanente con los sectores productivos a fin de incorporar sus puntos de vista.

    “Canadá y Líbano no son negociaciones sensibles, como sucede con Corea del Sur donde está todo para perder. Vamos a negociar como Mercosur y hay experiencias de sobra como Mercosur-México, donde existen apéndices bilaterales. Brasil tiene libre comercio automotriz y la Argentina, cuotas de importación”

    • Miguel Gorelik mayo 4, 2020 at 8:50 pm - Responder

      Muchísimas gracias por su informada opinión.

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