En cadenas forrajeras de alta eficiencia, el raigrás anual tetraploide (Lolium multiflorum) es un recurso estratégico para maximizar la producción de carne. A diferencia de las variedades diploides, su estructura genética de cuatro juegos cromosómicos le otorga hojas más anchas, una mayor concentración de carbohidratos solubles y una palatabilidad superior.
En este marco se inscribe el desarrollo de Josepedro INTA, Ñeri INTA y Apolo INTA.
“Para su obtención, se realizó un policruzamiento entre germoplasma destacado desde los años ‘90 y poblaciones naturalizadas, seguido de varios ciclos de selección”, indicó Mariela Acuña, investigadora del INTA Pergamino.
¿Sus características? Josepedro INTA es de ciclo intermedio y tiene alta estabilidad en distintos ambientes, con excelente producción de forraje en invierno y comienzos de primavera. Por su parte, Ñeri INTA presenta un ciclo intermedio a corto, con muy buena producción invernal. En tanto, Apolo INTA fue seleccionado por su mayor ancho de hoja -una característica asociada a su elevada aptitud forrajera- y se recomienda especialmente para ambientes de alto potencial productivo.
Los tres cultivares fueron desarrollados en conjunto por las estaciones experimentales agropecuarias de Concepción del Uruguay y Pergamino del INTA, mediante convenios de investigación, desarrollo y transferencia tecnológica, lo que facilita su llegada al mercado. En este sentido, Josepedro INTA fue licenciado a Barenbrug/Palaversich, Ñeri INTA a Produsem y Apolo INTA a Pemam.




Leave A Comment