Matt Dalgleish publicó en su cuenta de X (ex Twitter) que la tendencia del porcentaje de vaquillonas en los feedlots estaba marcando un inminente ingreso en la fase de retención de vientres.
Tras más de siete años en que ese porcentaje se mantuvo arriba del promedio de largo plazo, que es algo superior a 37%, en el último trimestre se colocó apenas arriba del mismo y orientándose hacia abajo.
Sostiene que en fases de retención ese porcentaje baja hasta debajo de 35%.
Agrega que, en la misma dirección, ve la faena declinante de hembras.
La participación de las hembras, medida en forma mensual, fue de 49,3% en febrero, mientras que el nivel a partir del que se observan fases de retención en EE.UU. es de 48%, y que sigue apuntando a la baja.
En síntesis, dos variables que indican un pronto ingreso a la fase de retención, que significa menor oferta para faena y mayores precios.
En la vereda de enfrente, Dennis Smith, otro analista del mercado ve una imagen bien diversa, según publicó en el medio Beef.
Describe los altos precios que goza el mercado de hacienda, tanto en el mercado presente como en los futuros para meses cercanos, los que hace tiempo venimos comentando en Valor Carne, que son récord, agregando que en los próximos 30 ó 40 días se producirá el pico de la demanda anual.
Mientras, los frigoríficos están recortando las faenas a causa de los malos números que están atravesando, con grandes pérdidas.
Por otro lado, el peso medio de faena también está en niveles récord. En estos primeros meses, la cantidad de animales enviados a frigorífico resultó 5% menor a la del año pasado, pero la producción de carne fue apenas inferior.
Llegado a este punto, se pregunta si un cambio hacia abajo en la curva de demanda de carne puede terminar con esta fiesta uno o dos años antes de lo que la mayoría espera. Y su respuesta es afirmativa.
La producción ha sido apenas menor que la del período comparable del año anterior, como se dijo, y la industria estuvo compitiendo por menor cantidad de animales con precios récord y el “ducto” continúa lleno de carne. Si los consumidores no pueden o no van a demandar toda esa carne a estos precios tan altos, el valor de la hacienda tocará un techo. En un momento en que los precios récord de la invernada en los últimos meses han forzado ventas muy importantes de los feedlots.
Su predicción es que si los precios del mercado spot de hacienda no se mantienen en el nivel de USD4,40 por kilo vivo, habrá pérdidas masivas en la industria.
Por su parte, el mercado de futuros está marcando caídas en las cotizaciones. Para junio los valores son menores a los actuales, bajan para agosto y son menores aún para octubre.
Esto predice que la curva de demanda está virando hacia abajo.
Con tales precios al mostrador en nivel máximo, los consumidores se orientarán hacia carnes más baratas, porcinas y de ave.
La reacción que se puede esperar es que haya cierres de plantas, lo que reducirá la demanda por animales terminados, resultando en bajas pronunciadas de los precios.
Como se ve, dos experimentadas miradas contrapuestas sobre el mercado de la carne en EE.UU.







Leave A Comment