No hay muchas fuentes para poder seguir la relación de los precios de la hacienda con los que se pagan en el mostrador.
Desde Valor Carne hemos construido un índice que permite este seguimiento. Tiene como base al trimestre febrero-abril de 2015, cuando la estabilidad de ambos precios permitió estimar que ambas variables estaban en armonía.
Sin embargo, debe resaltarse que es muy probable que ahora el precio al público esté sobrevalorado, ya que ha habido un par de cambios importantes desde esa época, que resultan muy difícil de medir con precisión.
Durante la administración 2015-2019, hubo una mayor fiscalización y el sector comercial (mataderos de consumo, matarifes y carniceros) tuvo que pagar más impuestos, reduciendo su margen.
También, hubo deterioro permanente en el valor de los subproductos, especialmente de los cueros, que debió alejar aún más los precios en ambos eslabones para mantener los márgenes.
Esta aclaración sirve para considerar más la tendencia que los números finitos que surgen de nuestra serie.
Cómo vienen los números
Hasta noviembre último, y pese a todas las distorsiones de la economía, los precios en ambos segmentos venían correlacionados.
Con la disparada de las cotizaciones de la hacienda en diciembre, los precios al mostrador quedaron rezagados, pero duró poco tiempo, hasta que el valor del ganado retrocedió en enero desde el muy alto nivel alcanzado antes.
En la siguiente aceleración en Cañuelas, entre fines de enero y fines de febrero, los precios al público pudieron acompañar.
Desde la estabilización de las cotizaciones de los animales y su ritmo de aumento posterior por debajo de la inflación, los precios al consumidor se fueron despegando, aunque muy gradualmente.
Hoy en día esa diferencia es de alrededor del 10%, aunque debe ser menor en realidad por la aclaración de más arriba.
La parte del vaso lleno de esta situación es que un eventual aumento en el precio de la hacienda podría ser absorbido por este avance previo.
La parte vacía es que esto siempre se refiere a márgenes unitarios; la baja en el consumo de carnes hace que, en promedio, esos márgenes deban ser más altos para cubrir costos fijos, en una proporción que no se puede generalizar.







PORQUE Y COMO USAR TOROS JOVENES ( 15 meses )
PORQUE:
Porque uno de los objetivos del productor de cría es bajar los costos de producción y el toro de 15 meses tiene un valor menor que el de 2 años o más años.
Porque los toros de 15 meses son tan eficientes en el servicio como los de dos o más años.
Porque prolonga la vida útil del toro, contribuyendo a disminuir los costos del criador.
Porque al utilizar toros jóvenes no solo se obtendrán buenos índices de preñes, sino también trasmitir su potencial genético, que será trasmitido a las vaquillonas de reposición.
Porque al seleccionar toros jóvenes con un mínimo de 30 cm de perímetro escrotal a los 12 meses, nos aseguramos una muy buena producción seminal y precocidad sexual, en el toro y sus hijas.
Porque se ha confirmado una alta correlación entre perímetro escrotal del toro y la pubertad de sus hijas. La selección por mayor perímetro escrotal de ser prioritaria porque mejora el potencial productivo del rodeo.
Debe prestase especial atención a como fue alimentado el toro que vamos a comprar, porque está comprobado que los toros alimentados con dietas muy energéticas (base grano) y muy gordos, tienen una menor producción de espermas y de menor calidad que los alimentados con dietas a bese de pasto.
PRECAUSIONES a tener en cuenta al utilizar toros jóvenes.
• Deseamos asegurarnos que el toro tenga un buen desarrollo corporal y testicular (30 cm mínimo de C.E.).
• Debemos prestar atención a la alimentación durante y después del servicio. Dado que es hiperactivo es común que durante pierda estado corporal, por ello debe alimentarse bien al toro luego del servicio para que complete su desarrollo corporal (una buena pastura o verdeo es suficiente).
• Los toros jóvenes no es conveniente mezclarlos con toros adultos (3 años o más) porque usualmente son subordinados y ello les impide hacer su trabajo.
• Alimentar bien luego de terminado el servicio (Una buena pastura o verdeo es suficiente).
• Cuando toros jóvenes con toros de 2 años generalmente no hay problemas de dominancia porque a esa corta edad aún no se ha establecido.
• Mantener los toros juntos al menos un mes antes del servicio reduce los riesgos de lesiones y aumenta las posibilidades de tener mejores preñeces las primeras semanas de iniciado el mismo, aumentando el porcentaje de terneros cabeza.
CONCLUCIONES:
• Usando toros jóvenes bajamos los costos de producción porque tienen un menor valor al momento de la compra.
• Prolongamos la vida útil del toro al menos un servicio más.
• Tienen la misma eficiencia que toros de 2 años o más.
• Solo debemos tener la precaución de no mezclarlos con toros de 3 o más años y alimentarlos bien luego de terminado el servicio.
Extraído de EEA INTA BALCARSE. Catedra de patología veterinaria Dr. Carlos Capero 1998.
Comunicarse a: Francisco José Ferro 2344-44-6839
Francisco Carlos Ferro 2344-44-6119
Leandro Ferro 2344-44-4455