El reintegro a las exportaciones mejorará la competitividad

//El reintegro a las exportaciones mejorará la competitividad

El reintegro a las exportaciones mejorará la competitividad

2019-01-15T18:51:30-03:0010 de enero, 2017|3 comentarios

El gobierno reincorporó las carnes vacunas al régimen de reintegros a la exportación, del que fueran expulsadas en noviembre de 2005, durante la gestión de Roberto Lavagna, al frente de la cartera de Economía, cuando se quisieron frenar los aumentos en el precio de la hacienda y de la carne.

Ahora, por el decreto 1341/16, del 30 de diciembre, publicado en el Boletín Oficial el 2 de enero y con vigencia para exportaciones desde el 1° pasado, se otorgan 3,5% para los cortes enfriados sin hueso y 4% para los cortes congelados sin hueso, entre los productos más relevantes del sector carnes vacunas. Con ello, el reintegro promedio será aproximadamente de 3,75%, ya que se embarcan cortes enfriados y congelados por montos similares.

Otros productos incorporados, de mucho menos peso en las ventas externas, son las medias reses, cuartos delanteros y traseros enfriados (2,5%), medias reses, cuartos delanteros y traseros congelados (3%), cortes con hueso enfriados (3,5%) y cortes con hueso congelados (4%). También se incluyen las menudencias vacunas (2,5 y 3%, según tipo) y las tripas (2,5%).

Las carnes termoprocesadas (enlatadas y cocidas congeladas) fueron beneficiadas con reintegros de 5 y 6% y de hasta 6 y 7,5% para envases más pequeños.

Esta medida largamente esperada tiende a mejorar la competitividad del sector. Ayudará en alguna medida a disminuir la diferencia de costos entre los novillos argentinos y los del resto del Mercosur, que ha sido un factor de disuasión para un repunte más enérgico de las ventas al exterior de la Argentina.

Print Friendly, PDF & Email

3 Comentarios

  1. Miguel Gimenez enero 11, 2017 at 10:22 am - Responder

    Buen dia buena señal para el sector en general y en particular para los frigoríficos que de esta manera mejorarán su ecuación de negocio.
    Sigo sin visualizar que esto llegue al productor de novillos, que es clave para poder pasar a exportar un volumen importante.
    Espero que este beneficio no se lo “fagocite” el famoso costo argentino, ubicado princioalmente entre la tranquera y el barco. Abrazos Miguel

  2. Fernando enero 12, 2017 at 10:36 am - Responder

    Los reintegros, al igual que las desgravaciones impositivas, son los típicos parches con los cuales se ha manejado la economía Argentina desde que el gobierno comenzó a prestar oídos a los diversos lobbies empresarios. Todo lo que falta es que toda industria exportadora comience a recorrer los despachos del gobierno para pedir su porción. ¿De donde creen que salen los reintegros, sino de los impuestos que pagan todos los argentinos? Están diseñados para que un exportador gane dinero cubriendo la ineficiencia argentina o el “costo argentino” mediante ese reintegro. Pero de última, lo que se logra es que un señor en Alemania coma carne argentina barata, a costa de los impuestos que pagamos entre todos (los reintegros). No sé si está claro. La verdadera solución es achicar el costo argentino, bajando entre otros la carga impositiva con el gobierno sofoca al sector privado. Y además aumentando la eficiencia y bajando costos de los servicios: Ej. fletes, costos portuarios, etc. Y que no haya que reintegrar un solo peso.

    • Miguel Gorelik enero 13, 2017 at 10:06 am - Responder

      Fernando: gracias por el aporte.
      No obstante, tengo otra opinión.
      Los reintegros de impuestos a las exportaciones tienen el sólo propósito de devolver los impuestos indirectos que se pagan a lo largo de toda la cadena comercial y que no tienen un régimen específico de devolución (como sí lo tiene el IVA, más allá de que la AFIP cumpla o no con los plazos), de manera de no cargar las exportaciones con ese tipo de tributos. La OMC admite la legalidad de tal devolución.
      Para su cálculo, más allá de que uno pueda o no estar de acuerdo con el 3,50 y el 4% decidido para la carne, se computan la incidencia de los impuestos a los ingresos brutos y otros.
      En consecuencia, no se trata de un subsidio, lo que no está permitido por las normas mundiales que define la OMC.
      Me parece que es una buena medida que apunta a hacer más competitivas las exportaciones de los productos alcanzados.
      Cordiales saludos. MG

Dejar un comentario