Domínguez: “Un modelo de ganadería sustentable no resiste más del 24% de exportaciones”

//Domínguez: “Un modelo de ganadería sustentable no resiste más del 24% de exportaciones”

Domínguez: “Un modelo de ganadería sustentable no resiste más del 24% de exportaciones”

2021-09-30T08:40:53-03:0030 de septiembre, 2021|4 comentarios
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, tras los anuncios.

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, tras los anuncios.

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, anunció esta semana la liberación de las exportaciones de carne de vaca conserva hasta fin de año, la eliminación de trabas para el acceso a créditos a tasa subsidiada y la creación de una mesa de trabajo permanente entre las entidades de la Mesa de Enlace y el Gobierno.

Además, reveló los números que maneja el Ministerio sobre las principales variables ganaderas y su visión sobre el futuro de la cadena de ganados y carnes.

En diálogo con diferentes medios, entre los que participó Valor Carne, Domínguez sostuvo que “la carne es un bien público cultural de los argentinos”, considerando que sobre esa premisa se debe trabajar para crecer “cuidando el mercado interno”. La palabra “saldo exportable” asoma jugando un rol fundamental a futuro.

Los anuncios

En concreto, el ministro dio a conocer las medidas inmediatas:

  • Liberación sin restricciones de la exportación de carne de vaca conserva de las categorías D y E y el levantamiento de la prohibición de exportar determinados cortes de las mismas.
  • Prórroga hasta fin de año del cupo actual del 50% para el resto de las carnes bovinas, a excepción de las cuotas país, incluida la carne kosher y la 481.
  • Mantenimiento hasta fin de año de la prohibición para exportar cortes parrilleros.

Si bien aseguró que éste será el esquema vigente hasta el 31 de diciembre, eso no significa que la cosa cambie el primero de enero. Lo que suceda a partir de 2022 dependerá del trabajo que lleven adelante el INTA y el Consejo Federal Agropecuario, en coordinación con las entidades de la Mesa de Enlace y los demás actores de la cadena de ganados y carnes.

También se buscará resolver las situaciones de las plantas nuevas que no recibieron cupos de exportación y de los productores exportadores.

Otra medida, apunta a facilitar el acceso a los créditos del Banco Nación con tasa subsidiada a través de la eliminación del tope de 5% de tenencia de granos de las cosechas soja y trigo.

Al respecto, Domínguez informó que “hay 32.000 ganaderos y 2.000 feedlots” que no podían acceder a esos créditos por esa limitante.

El escenario

El ministro dio detalles del diagnóstico sobre el estado actual de la ganadería, que surgen de un trabajo conjunto con el Senasa y el INTA, convalidado en una reunión del Consejo Federal Agropecuario.

De esta forma, el supuesto oficial es que la Argentina cuenta con actualmente con 53,5 millones de cabezas; una faena proyectada para este año de 13,29 millones de bovinos; una producción de carne de 3,03 millones de toneladas; exportaciones por 779.376 toneladas equivalente carcasa; y un consumo per cápita de 50,07 kg/hab/año.

Además, informó que “hay 50 mil toneladas de todo tipo de categorías, para el mercado interno y la exportación” y “unas 140 mil vacas conserva” en los campos.

Analizando los datos, Domínguez explicó que la proyección inicial apuntaba a que la Argentina iba a exportar este año el 28% de su producción, pero con los cupos aplicados y los cambios actuales, finalmente la exportación será del 25% del total producido.

En este punto, el ministro lanzó su primera línea de trabajo: “Un modelo de ganadería sustentable no resiste más del 24% de exportaciones. Vamos a trabajar sobre un modelo de cara a los próximos años que resuelva la ecuación: cabezas de ganado, cantidad de cabezas faenadas, peso de faena, saldo exportable”, aseguró.

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En eso, reveló Domínguez, trabajarán el INTA, universidades nacionales, el Consejo Federal Agropecuario, junto con las entidades de la producción y la industria.

¿Eso significa que se podrían establecer nuevos cupos o cierres de exportaciones si se excede los límites de ese “saldo exportable”? “Toda la cadena tiene que pensar cual es la ecuación que le conviene. Si es por la demanda de China, podríamos vender los 53 millones de cabezas de ganado. Con todos los actores vamos a resolver qué modelo de ganadería queremos para la Argentina”, respondió.

En ese sentido, expresó su deseo de que del trabajo de la cadena también surjan herramientas para aumentar la productividad ganadera, desde variables de eficiencia en la cría hasta subir el peso de faena.

A pesar de la apuesta a mejorar la productividad, el funcionario descartó la posibilidad de avanzar en un Plan Ganadero nacional. “Son las provincias las que van a decidir los objetivos, las políticas y su instrumentación en el territorio y yo me voy a atener a eso”, aseguró.

Precios internos en alza

Uno de los escollos que prevén en el Gobierno de acá a fin de año es la suba de los precios internos de la carne. Sin embargo, el ministro aseguró que eso no cambiará el escenario planteado al 31 de diciembre.

“Ninguna de las medidas que estamos tomando provoca suba de precios, que ya se están recalentando por estacionalidad. Lo que vamos a hacer es trabajar para que se cumpla el acuerdo que los frigoríficos firmaron con el ministerio de Desarrollo Productivo y abastezcan el mercado hasta fin de año con cuotas de carne a menor precio”, planteó, enfatizando que “las reglas están fijadas para todo el año”.

Finalmente, consideró que la Argentina está “exportando en los niveles más altos de la historia” y aseguró que el objetivo es “trabajar para construir un sendero de previsibilidad, que plantee un esquema claro hasta el 2030”.

La opinión de Valor Carne

Hay que esperar a conocer la o las medidas que se dictarán para autorizar la exportación irrestricta de la carne de las vacas D y E desde este lunes 4, porque siempre pueden aparecer sorpresas.

Pero tratando de interpretar los anuncios, con la ayuda de declaraciones de funcionarios, si el ministro se ha fijado un tope del 24% de la producción con destino a mercados externos, significa una baja de la cuarta parte de los embarques que se registraron en los 12 meses previos a los anuncios del presidente. En efecto, entre mayo de 2020 y de 2021 se embarcó el equivalente al 31% de la producción. El hecho de que estadísticamente se pueda alcanzar este año un volumen no muy lejano del de 2020, no significa que la exportación seguirá siendo el mismo estímulo para la cadena.

Por otro lado se habla de 140 mil vacas conserva en los campos. Este número es incomprensible. Con más de 23 millones de vacas en el stock, hay por lo menos 2 millones de vacas en edad de “retiro”, si no el doble.

Lo cierto es que la faena de vacas D y E ha promediado en este año unas 75 mil por mes. Su producción de carne sin hueso la estimamos en unas 10 mil t por mes, equivalente a 15 mil tec.

No todo esto se podrá agregar a la previsión de exportaciones que, con las restricciones actuales, suman unas 55 mil tec por mes (versus las 80 mil que se promediaron en 2020 y primeros meses de este año).

En parte porque algo de esto ya iba a China dentro de los cupos actuales y en parte porque no todas esas vacas se faenan en establecimientos habilitados por ese país, con lo que esa producción no será exportable.

Se puede suponer que, hasta fin de año, el potencial exportador estará en el eje de 60-65 mil tec.

Pero lo más grave es la intención de seguir interviniendo en el mercado, con un conocimiento limitado del mismo, o al menos es lo que dejan interpretar las medidas tomadas y las declaraciones.

Hay que tener en cuenta que la medida anunciada relativa a la carne de vaca conserva es de fiscalización complicada. No todas las plantas tienen la misma severidad de parte de los inspectores sanitarios. Hacer pasar carne de vaca C por D puede no ser tan difícil y de comprobación improbable.

Generando estos estímulos perversos, se complicará aún más la labor de las empresas que quieren trabajar ordenadamente, que no son pocas pero tampoco son todas.

Pretender la regulación, o la autorregulación, de un mercado muy atomizado y de competencia casi perfecta, como lo es el de carne en la Argentina, donde no se pueden organizar maniobras de colusión en ninguno de sus eslabones, es pedir un imposible. No quisiéramos ver que esta imposibilidad se transforme en el motivo de nuevas y reforzadas medidas de intervención.

Por Marcos Lopez Arriazu y Miguel Gorelik.

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4 Comentarios

  1. Julio Francisco Rivière septiembre 30, 2021 at 2:09 pm - Responder

    Ya hay que terminar de una buena vez con planes, restricciones y otras vainas que ya conocemos desde hace décadas, dos cosas solo hay que hacer: La primera es prohibir la faena de animales con menos de 480 kilos y la segunda es reducir la faena de hembras jóvenes. Los créditos a tasa subsidiada que se los guarden y saquen los impuestos distorsivos, después nosotros con alguna entidad menos por no decir todas nos arreglamos, un abrazo

    • Gustavo DB octubre 8, 2021 at 12:17 pm - Responder

      No estoy de acuerdo con ninguna clase de prohibición donde el productor quede a merced de un burócrata de turno que defina que y como se debe producir y cuanto debe valer su producto. No existe ninguna intervención o prohibición virtuosa. Llevamos años con regulaciones y prohibiciones. Los resultados están a la vista.

  2. Andrés Halle septiembre 30, 2021 at 3:33 pm - Responder

    Domínguez sostuvo que “la carne es un bien público cultural de los argentinos”, . Cuando en una frase un funcionario mete la palabra bien publico equivale a que históricamente se intervino el mercado. Con el nivel de faena que proyectan el stock va a continuar en un delicado equilibrio. Para q la faena aumente o se reduce stock o se incrementa sustancialmente los índices de reproducción. Cualquiera de las 2 alternativas requiere una inversión importante por parte del productor. Las señales son; donde levantes un poco vuelo, te bajo de un hondazo. O bien xq no te dejo exportar más de tanto, o bien porq la carne no puede subir xq es un bien publico. No parecen ser señales muy claras para invertir. Mientras tanto la población crece, y si la producción de carne queda en estos valores cada vez habrá menos kilos por habitante. Es tan facil la aplicación de un plan para q crezca la ganadería, se resume en negocio previsible y rentable. Todo lo demás es chachara

  3. Cristian octubre 2, 2021 at 5:10 pm - Responder

    Por los precios de exportación a china, la vaca conserva debería estar más cara que la gorda.

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