La mejora del acceso de la carne argentina a los mercados de alto valor está desafiando a los sistemas de producción del país. Pablo Guiroy, líder global en innovación de Cargill, hace una puesta a punto de las variables que permiten responder a la creciente cultura “Pro-Proteína” de los consumidores y aprovechar su disposición a pagar más por bifes con marmoreo, el atributo más valorado en el mundo.
“El incremento de la grasa intramuscular mejora -directa e indirectamente- el sabor, la terneza, y la jugosidad de la carne. En EE.UU., la consistencia en calidad y la aceptabilidad están en niveles nunca vistos, y se explican en gran parte por el marmoreo, la única característica objetiva de la res -medible en el frigorífico- que permite predecir qué satisfacción tendrá en el consumidor”, afirmó Guiroy en diálogo con Valor Carne.
¿Por qué es tan valioso el marmoreo? En el mundo, en destinos exigentes, no se come asado o vacío a la parrilla al estilo argentino, sino bifes grillados en un restaurante, con fuegos más intensos. “Con esta cocción, la grasa intramuscular (marbling en inglés) es clave para proteger las fibras musculares evitando que se contraigan y endurezcan. También lo es para resguardar el agua ligada a la proteína, que en la boca se percibe de inmediato como jugosidad. Todo esto hace que el sabor sea otra experiencia para el consumidor”, detalló, mostrando un gráfico con el aumento de la aceptabilidad del producto desde fines de los ’90.
¿Cómo lograrlo en nuestros campos? “Obviamente, hay genética que da más grasa intramuscular que otra”, confirmó. En el norte de los Estados Unidos, donde hay razas británicas y sus cruzas con algo de continental, los frigoríficos registran un 90% de las reses con buen marmoreo; y en el sur, donde esas cruzas se hacen con un chorro de índico, por su adaptación al calor, alcanzan al 85%. "La diferencia no es grande. Esto es una buena noticia para nuestro país y su diversidad genética, pero la clave es saber cómo producir esas reses con altos grados de calidad”, subrayó.
En ese sentido, “lo novedoso a nivel científico, es lo que hoy se sabe sobre la dinámica de crecimiento de la grasa intramuscular”, planteó, comparándola con las otras grasas de la res -subcutánea, visceral e intermuscular- que tienen un desarrollo muy diferente. “Entender esto es fundamental porque en el mundo se paga por la intramuscular mientras que las otras se penalizan”, advirtió.
La ventana de marmoreo
En cuanto a la formación de esa ‘grasa valiosa’ o intramuscular hay dos etapas: la hiperplasia, cuando se define la cantidad de adipocitos que darán el marmoreo y la hipertrofia que implica su posterior llenado de grasa.
La hiperplasia comienza durante el último tercio de gestación cuando las células inmaduras del feto se dividen y se definen como adipocitos; y finaliza a los 250 días de vida del ternero, en que se logra la cantidad total que tendrá como animal adulto.
“Entender esta ventana significa una oportunidad. Mientras la formación de adipocitos para marmoreo sigue a full tras el nacimiento, el número de otras células adiposas ya está definido, no aumenta. Esto hay que aprovecharlo”, explicó, aludiendo a la posibilidad de incrementar la grasa valiosa y no las indeseables (cobertura, interna, visceral) mediante el manejo nutricional.
Por ejemplo, “si la vaca tiene buen estado corporal y adecuada alimentación se expresan genes que le avisan a esas células aun indefinidas que se transformen en adipocitos de marmoreo. Pero si está flaca les dirá: ‘no vayan a formar grasa intramuscular porque mi futuro será malo”, describió, poniendo en palabras el metabolismo animal.
Luego, si el ternero recibe una buena nutrición, va a dirigir más células a convertirse en futuro marmoreo. “Pero si gana poco peso, las direccionará a otro tejido. Les dirá: ‘para qué vas a formar adipocitos, que deberías llenar a futuro, si ya de ternero estás pasando hambre”, alertó.
¿Cómo aumentar esas células valiosas? “Estudios recientes demostraron que, por ejemplo, inyectar vitamina A al nacimiento y a los treinta días de vida del ternero, incrementa el marmoreo en un diez por ciento, que no es poca cosa”, indicó Guiroy, detallando que el propósito de esta práctica es estimular los genes de hiperplasia. “Aunque los pastos verdes tienen buena cantidad de esa vitamina, si se suplementa, mucho mejor. Es una buena oportunidad”, aconsejó.
La revelación de la recría
A partir de los ocho meses de vida del animal comienza la hipertrofia, o sea, el incremento en volumen de los adipocitos a través de la captura de energía del alimento.
“Acá también es necesario entender la lenta dinámica de llenado de esos adipocitos valiosos, diferente al de otras grasas”, reiteró. Para ello, las ganancias de peso ideales durante la recría no deberían ser menores a 600 gr/día ni mayores a 900 gr/día, lo cual permite lograr un buen peso peso final a faena.
Al respecto, la Universidad de Texas A&M, en EE.UU., hizo un estudio que respalda esa dinámica. Los investigadores tomaron dos muestras de tejido adiposo, una intramuscular y otra subcutáneo, las alimentaron en el laboratorio, in vitro, y descubrieron una novedad.
“Las células subcutáneas crecieron diez veces más rápido que las de marmoreo, o sea, que su habilidad para capturar energía es mucho mayor”, indicó.
Para Guiroy lo revelador de este ensayo es que el marmoreo es un tejido de crecimiento superlento. “Esto significa que se necesitan muchos días de dietas con un balance de energía positivo para depositar esa grasa”, indicó, pormenorizando que este proceso debe ser continuo y sostenido.
Si durante la recría hay dos o tres meses con ganancias de unos 300 gr/día no se deposita grasa intramuscular porque el animal pone el foco en mantener su curva de crecimiento en músculo, hueso y órganos. “Entonces, ahí ya comprometimos la oportunidad de lograr un Choice”, advirtió.
Otro tema crucial es la sanidad. Es sabido que los animales tratados por neumonía, la principal enfermedad del feedlot, presentan bajas ganancias de peso, pero menos difundido es su impacto en el marmoreo. Para echar luz sobre esta cuestión, un estudio publicado en el Journal of Animal Science mostró el impacto en la grasa intramuscular en animales que fueron tratados por neumonía: el Choice bajó de más de 80% en los sanos a menos de 60% en los que recibieron tres tratamientos (aun prolongando la terminación para obtener niveles de grasa de cobertura similares).
Lento se llega lejos
Un paso adelante en la cadena productiva, la lenta tasa de crecimiento de la grasa intramuscular comparada con la subcutánea, también condiciona la etapa final del animal.
“Muchos productores piensan que, tras la recría pastoril o a corral, con una terminación corta, a base de dietas de alta energía, es suficiente. Es cierto que el mercado lo comprará como gordo, porque podrá lograr la cobertura deseada, pero no tendrá buen marmoreo”, avisó.
Así las cosas, “extender la terminación controlando la energía de la dieta para permitir más tiempo de crecimiento en volumen de los adipocitos que se han multiplicado antes, cierra el ciclo productivo exitosamente”, propuso.
Para finalizar, Guiroy destacó cómo se define la carne de calidad y su valor en los destinos internacionales. “Si hoy un exportador ofrece su producto le van a preguntar qué nivel de grasa intramuscular tiene, los otros atributos como seguridad alimentaria, color y demás, son básicos y se sobrentienden. Hoy, Beef quality es marmoreo y los países capaces de producirlo se cuentan con los dedos de una mano. Es un mercado que está creciendo y la Argentina puede aprovecharlo”, concluyó.
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Excelente nota. Entiendo que se resume mucho la calidad solo al marmoreo y mi experiencia personal me ha mostrado que si el sabor ocupa un lugar privilegiado en la consideracion del consumidor, algunas varidades de pastura, con menor marmoreo que animales de feed lot, brindan mayor satisfaccion en el producto degustado. Seria interesante en un futuro incluir un perfil sensorial de textura y sabor para completar la evaluacion cualitativa. En USA, por ejemplo, el marbling puede ser PRIME, pero asi y todo tener la carne una intensidad de sabor suave, siendo su ventaja concentrada solo en textura. Por eso dicho mercado agrega sabor en forma de condimentos, ahumados y marinadas. Muchas gracias.
hola Pablo, comparto tu apreciación y aprovecho a comentarte que se hace en la Argentina y este año será la 2da edición , el CMDC el Campeonato Mundial de Carne en el Predio de la Rural. Se hace degustación orientada con jurados expertos de diferentes cortes Bife angosto y bife ancho terminados a corral y pasto. Es una instancia donde se evalua justamente eso que mencionas jugocidad, sabor y terneza. te dejo link :https://cmdc.com.ar/
Lo se, muchas gracias. Fui jurado en el primero y trabajo como sommelier de carnes. Saludos!
Buenísimo Pablo B. Saludos
Hola Gessy Druillet. Excelente lo del Campeonato Mundial de Carne. Sin duda ayuda a promover la carne vacuna y se beneficia toda la industria y el tambien pais.
Estimado Pablo, muy buen artículo. Es muy valioso volver a poner sobre la mesa, de forma tan clara, conceptos fundamentales sobre la génesis del marmoreo.
Quienes trabajamos hace años en el sector vemos permanentemente la importancia de la genética como pilar central: seleccionar reproductores con información objetiva y, sobre todo, cuidar la hembra, pieza clave para construir calidad de carne a largo plazo.
Trabajando en ecografía de rendimiento y calidad de carne, aún hoy observamos que muchas veces las hembras jóvenes quedan relegadas en condición corporal frente a los machos destinados a reproducción. Y justamente esa hembra de 18 meses continúa desarrollándose; si dispone de energía suficiente iniciará su ciclo reproductivo y entrará en gestación, etapa fundamental en los procesos epigenéticos que mencionás, especialmente durante el último tercio.
Hoy el marbling ya no es solamente un tema de la industria, sino una demanda concreta de los mercados internacionales y de clientes que buscan cada vez más consistencia y diferenciación en calidad de carne. Seguramente SIAL la próxima semana será también un termómetro muy claro de hacia dónde se está moviendo el mercado en este sentido.
Sin embargo, muchas veces se instala erróneamente la idea de que cualquier animal llevado a corral durante 100 días o más desarrollará necesariamente un marmoreo diferencial. Y no es así.
El marbling no está asociado únicamente al peso o a los días de alimentación. El animal debe tener la capacidad genética y biológica de desarrollarlo.
En TechnoBeef lo vemos diariamente en evaluaciones objetivas de carcasas bovinas a nivel industrial: animales provenientes del mismo sistema de engorde y con similares días de corral pueden presentar resultados de marbling completamente diferentes.
Por eso, medir y generar información objetiva se vuelve fundamental para comprender realmente qué está ocurriendo y poder retroalimentar las decisiones productivas.
Felicitaciones nuevamente por abordar un tema tan importante para el futuro de la calidad de carne en la región.
Hola Gessy, tal cual como mencionas y es tambien lo que yo veo. Hay mucho para trabajar en Argentina para lograr consistencia en la calidad de marbling y de tamaños de cortes, etc.
No soy un experto en el tema, pero están hablando de las preferencias del consumidor, y de cómo satisfacerlas.
La carne Argentina se ha ganado desde hace muchísimo tiempo un enorme prestigio internacional.
Por todas las características que viene teniendo.
He comido en EEUU carne cocinada como se describe en el artículo, y a los argentinos nos gusta otra cosa. Esa carne que soporta la cocción a fuego intenso, para nuestro gusto, está excedida en grasa. Al morderla estallan las partículas de grasa, y se pegan al paladar de modo desagradable para muchos de nosotros.
En cambio ellos, cuando comen de nuestra carne, se deleitan y no tienen más que palabras de elogio.
De ahí el prestigio internacional de nuestras carnes.
¿Vamos a modificar nuestros sistemas de producción para producir una carne que no es del gusto del consumidor argentino, y perder ese sabor que a los consumidores extranjeros también encanta?
Nuestra carne ya es una marca. Desde hace mucho.
No la hagamos desaparecer.
Hola Javier, gusto en saludarte. No se trata, en mi opinión, de hacer desaparecer el sabor de la carne argentina, se trata de mejorarla aún más. Abrazo
Muy buen artículo Pablo, nos sitúas en la novedad de las preferencias de la demanda y ofreces un camino a la producción para que se ponga en sintonía con la nueva realidad.
Despertaste un comentario muy interesante de Gessy Druillet, sobre su trabajo en TechnoBeef.
Seguí escribiendo, tenes mucho para decir.
Gracias. Saludos
Muy buena Nota Pablo! Excelente forma de explicar lo que hace falta para conseguir una calidad muchas veces buscada pero en forma equivocada. Ciencia y cabeza al servicio de una estrategia que nos lleve a una meta que cada vez más se impone. Hay muchas formas de engordar novillos, pero el resultado no es siempre el mismo.
Ojalá se puedan segregar destinos y se premie con precio el esfuerzo de hacer las cosas bien.
Excelente articulo , el trabajo profesional ( investigadores y científicos) confirman las buenas practicas ganaderas.
Es una guía fundamental , a seguir para muchos criadores , recriadores , invernadores y los de ciclo completo.
Felicitaciones Ing Liliana por su labor de comunicar conocimientos para lograr Valor carne!! , lo mismo para Dr Pablo Guiroy.
Saludos.
Tim . H
Excelente artículo, felicitaciones como siempre al Dr Guiroy y a la Ing Rosenstein. Explica con total claridad un concepto a veces mal interpretado: el marmoreo es un proceso lento, pero no tardío. Se desarrolla en edades ultra tempranas, pero crece durante mucho tiempo a tasa lenta.
Perfecto tu comentario Dario: lento pero no tardio.
Un punto importante para que la gente entienda es de que magnitud estamos hablando en cuanto incrementar grasa intramuscular para llegar a esos mercados internacionales de calidad. Una tipica carne Argentina podria tener una grasa intramuscular entre 2-4% y llegaria a un Select en la escala de EEUU. Un buen marmoreo (Choice) seria de 4-7% de grasa intramuscular. Como % en la carne sigue siendo pequeña, pero hace una diferencia importante en precio y satisfaccion al cliente.
Muy interesante el artículo Pablo. Es necesario contar con información en los romaneos que incentive al productor – mediante un diferencial de precios- a mejorar ésos porcentajes de grasa intramuscular.
Sin duda Matias. Tiene que haber señales de mercado para que toda la cadena trabaje y se beneficie por esto. Empieza por los frigorificos y exportadores conquistando esos mercados, dando seguridad como provedores de calidad y consistencia a un precio diferencial. Ellos mismos van a buscar y pagar un diferencial por esos animales en los feedlots, y de ahi los feedlots tambien van a salir a buscar esos terneros o novillitos que resultan en mejores niveles de marmoreo, y todo esto va llegar hasta el criador.
Muy interesante el artículo. Pero para mejorar más rápido elegir los toros evaluados con alto marbling que se trasmite a la desendencia. Elegir las estas herramientas de evaluación también es fundamental
Muchas gracias Pablo y Liliana! Excelente artículo, enriquecido con el aporte de los comentarios.