Stock argentino: lejos de la liquidación pese a la baja del 1%

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Stock argentino: lejos de la liquidación pese a la baja del 1%

2020-04-27T09:31:16-03:0027 de abril, 2020|14 comentarios

El Ministerio de Agricultura informó que la estimación de las existencias ganaderas a fin de 2019 era de 54,5 millones de cabezas, medio millón menos (1%) que las estimadas para 2018.

La baja se dio mayormente en vacas y, contrariamente, se destacó el aumento en novillitos y en terneros. Lejos de la liquidación, los datos dejan señales positivas de cara al desempeño futuro de la actividad.

Es importante tener en cuenta que el Senasa comenzó a hacer una estimación del stock nacional en 2007, discriminada por categoría y por provincia, que desde 2008 se dio a conocer cada 31 de marzo.

El año pasado se decidió que la información iba a comenzar a darse con los datos al 31 de diciembre, con lo que ahora, junto al número de 2019, se difundió la serie recalculada a fin de cada año, desde 2007.

La nueva serie histórica

Los números de estos 13 años muestran una película que ya se conocía: se parte de casi 59 millones a fines de 2007, que es el nivel más alto de esta serie.

Entre 2008 y 2010 fueron años de liquidación, en los que se perdieron 10 millones de cabezas o más del 15% del stock, lo que la convirtió en un retroceso récord, donde el efecto de las intervenciones sobre la actividad fue potenciado por una sequía histórica.

A caballo de los muy altos precios para la hacienda de 2010, en el año siguiente comienza el camino inverso, de crecimiento, que se estira hasta 2012.

Luego las existencias se estabilizaron en 2013 y 2014, para retomar el crecimiento entre 2015 y 2018, a razón de un elocuente promedio de 900 mil cabezas por ejercicio. El último año mencionado fue el de menor crecimiento, con 200 mil cabezas.

Ahora, 2019 es la primera ocasión, con la excepción solitaria y pequeña de 2014, en que la estimación muestra un retroceso.

La evolución comentada se ve como sigue en un gráfico.

Antes de avanzar, una pequeña digresión. Es posible que 2007 no haya sido el pico del stock ganadero. Las señales contrarias a la actividad se empezaron a manifestar en 2005 con precios máximos, imposición de peso mínimo de faena, eliminación de reintegros y aumento de derechos de exportación, redoblándose la apuesta con el anuncio (fallido entonces) de la prohibición de exportaciones en marzo de 2006, en el contexto de un mercado internacional ávido y con precios récord. Luego, las medidas de intervención se acentuaron con el manejo de los ROEs.

Esto nos hace pensar que es posible que el stock haya comenzado a bajar en 2006 o, a más tardar, en 2007. Es decir que los 59 millones no fueron el pico más reciente. Pero no hay números, con la misma metodología, más para atrás.

El análisis de 2019

La composición por categoría de la disminución del stock muestra movimientos disímiles.

Frente a una reducción de 550 mil animales (1%), las vacas lideraron la caída con una disminución absoluta igual al total pero que representó el 2,4% de la categoría. En orden de importancia, le siguieron las vaquillonas, con caída de 230 mil cabezas (2,8%).

En sentido contrario, avanzaron los novillitos, que aumentaron en 150 mil (3%). También los terneros, con 100 mil (poco más del 1%).

Novillos y terneras, las otras dos categorías relevantes, se mantuvieron con cambios muy menores (alrededor de 0,2% en cada caso).

Esta disminución de las vacas no es representativa como para entroncarla en alguna interpretación vinculada a un movimiento de liquidación.

A lo largo de 2019 fueron muchas las voces que alertaban sobre su alta faena y el ingreso a una fase de liquidación. Con otro enfoque, hubo también quienes responsabilizaban a la fuerte exportación a China por esa situación, explicando que por los altos precios de la categoría, los productores se veían “incentivados” para vender y liquidar.

Ambos puntos de vista eran erróneos. No se entró en una fase de liquidación, como queda demostrado una vez más en estos años.

No se podría sostener que una baja del 2% en el número de vacas significa un cambio de fase del ciclo. Además, ésta podría ser una buena noticia, dado el hecho de que una de cada tres vacas de la Argentina, no trabaja. Si los índices de procreo mejoran en estos próximos años, podremos concluir que, astutamente, se aprovechó la demanda china para deshacerse, a buen precio, de algunas vacas improductivas.

Tampoco pudo forzarse la venta de vacas a raíz de los precios mejorados. Así no funciona el mercado ganadero, todo lo contrario. Cuanto más alto el precio, más se retiene, y cuanto más bajo, más se liquida.

Los cambios por región

Analizamos lo que sucedió en las once provincias que tienen más de un millón de cabezas, que representan el 95% del total, en las categorías con mayores cambios (vacas, vaquillonas y novillitos).

En el caso de las vacas, todas las provincias importantes redujeron su número. Entre Ríos, Córdoba, Santiago del Estero, Buenos Aires y Santa Fe lo hicieron en menor medida que el promedio nacional. Están en orden según el desempeño, con Entre Ríos bajando 1,1% y Santa Fe el 1,9%.

En cambio, Corrientes, San Luis, Salta, Formosa, Chaco y La Pampa declinaron más que el promedio nacional, con la primera en 3,4% y La Pampa con 5%.

En el caso de las vaquillonas, tampoco hay provincias importantes con un signo distinto al promedio nacional. Las que menos las redujeron, en orden de mérito, fueron Buenos Aires, Entre Ríos y Corrientes, con entre 0,9 y 1,4%. Las que las achicaron más que la media fueron Santiago del Estero, San Luis, Santa Fe, Córdoba, La Pampa, Chaco y Salta, entre el 3 y el 14%, en ese orden.

Por último, los novillitos tuvieron cambios por encima del promedio nacional en Entre Ríos, Santiago del Estero, San Luis, Formosa, Corrientes y Santa Fe, con porcentajes que van de 10 a 4%, en ese orden. Buenos Aires y Córdoba, aunque con aumentos, quedaron por debajo del promedio nacional (aprox. 1,5%), mientras que Chaco y Salta los redujeron (2 y 12%). La Pampa los incrementó en la misma medida que la media nacional.

Comentarios finales

Tomando a 2007 como el pico del stock y, sin dudas, a 2010 como el valle, 2019 terminó habiéndose recuperado casi el 60% de lo perdido en esa década. Lo que no quiere decir que el objetivo deba ser llegar al 100%. Resulta mucho más importante mejorar los índices productivos. Podemos batir récords de producción carne con menos vacas.

Una última reflexión tiene que ver con el retroceso en los números de vacas, vaquillonas y total.

Si en un año como el pasado, que tuvo una inflación estable en el eje del 50%, tasas de interés que solían superar el 70%, se logró afectar sólo el 1% del stock y al 2% de las vacas, significa que los ganaderos argentinos comparten una visión optimista sobre el desempeño futuro del mercado y le van a poner mucha garra para mantener e incrementar sus inversiones.

Por Miguel Gorelik, Director de Valor Carne

Nota: se agregan los últimos datos, por categoría y por provincia.

 

 

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14 Comentarios

  1. Eduardo Herrmann abril 27, 2020 at 11:07 am - Responder

    Si las provincias de mayor productividad de vacas (Bs As, Sta Fé, Cba, ER, etc) son las que mayores bajas de vacas tuvieron, y las que aumentan son LP, SL, Ctes, Fsa, Cha) son de menor productividad ¿no se debería esperar un menor destet al año que viene?

    • Miguel Gorelik abril 27, 2020 at 11:19 am - Responder

      Estimado Eduardo:

      Quizás la redacción no ha sido tan clara, entonces. El primer grupo de provincias bajó su stock de vacas pero menos que el promedio nacional, con lo que hoy representan un poquito más sobre el total. El segundo grupo no aumentó su número de vacas; al contrario, lo bajó más que el promedio nacional. Por lo tanto, sumadas representan un poco menos que antes. Por otro lado, con respecto a la incidencia sobre la productividad, son cambios en general tan pequeños que me resulta temerario sacar una conclusión al respecto.
      Gracias por su aporte y cordiales saludos. MG

  2. Martin Bruzzo abril 27, 2020 at 11:16 am - Responder

    De a poco y no sin lagrimas la ganaderia argentina va hacia la eficiencia …. en Corrientes todavia nos falta mucho …. hay mas “tenedores de hacienda” que empresarios ganaderos

  3. bruno tesan abril 27, 2020 at 3:45 pm - Responder

    Siempre pensé q una disminución de “vientre turista”, iba a representar una mayor eficiencia de la vaca de cria , x una mejor alimentación a la vaca que queda en el campo, y con una mayor producción de terneros
    gracia
    bruno tesan

  4. Enrique Parodi abril 27, 2020 at 4:57 pm - Responder

    Un tema importante a tener en cuenta, que a mí entender, todavía falta priorizar de parte de productores y compradores y que tiene que alcanzar una trascendencia máyor, es la mejora en la genética de los rodeos, como instrumento de mejora en la ganancia de kilos y el rinde “al gancho”.

  5. Enrique Parodi abril 27, 2020 at 5:00 pm - Responder

    Un tema importante a tener en cuenta, que a mí entender, todavía falta priorizar de parte de productores y compradores y que tiene que alcanzar una trascendencia máyor, es la mejora en la genética de los rodeos, como instrumento para potemciar la ganancia de kilos en menos tiempo y el rinde “al gancho”.

  6. Claudio Ghiglione abril 27, 2020 at 8:33 pm - Responder

    Yo creo que estamos en el camino de eficientizar la producción ganadera. Con mucho esfuerzo y dedicación. La genética , el manejo, y el uso racional de los insumos juegan un papel preponderante. Porque realmente los números son muy finitos.-

  7. Jorge sabichoso abril 28, 2020 at 6:15 pm - Responder

    Entiendo su lectura, y la comparto desde el análisis de las variables que maneja (altísima tasa de interés, relación vaca/novillo muy favorable a la primera durante el 2019 y visión de un horizonte de 10 años). La contracara a mí entender, son los números muy apretados de la relación costo kg ganado/alimentación, mercado de carne que si bien tiene muchos compradores, nunca puede/pudo confluir a previsibilidad o transparencia, sumado a una producción que el 70% está condicionada por la capacidad de compra de un público “pesificado” y con insumos en dólares (principalmente alimentos me refiero). Los márgenes son muy chicos, y aún con muchísima eficiencia, planificación, recursos y conocimientos aplicables los números no dan. Incluso modelos muy intensivos tienen rendimientos muy similares a otros de baja tecnología… entonces?? Digo, las variables todavía no hablan de liquidación, pero cuánto tiempo se pueden sostener actividades de retornos tan pobres?

    • Miguel Gorelik abril 29, 2020 at 9:55 pm - Responder

      Es muy difícil responder a esa pregunta. Pero la actividad agropecuaria es una actividad de retornos relativos bajos en casi todo el mundo, teniendo en cuenta el monto del capital involucrado. Así que, quizás, se puede sostener por un buen tiempo.
      Y aquí podría empezar a tallar el tema de cuánto es bajo tolerable y cuánto no. Pero ahí carezco de la capacidad de responder.
      Le agradezco su comentario y consulta. Cordialmente, MG

  8. Carlos Martín Acuña abril 29, 2020 at 7:37 am - Responder

    Buen día Miguel una pregunta en el stock final de 2019 las vacas 22.987.374 y las vaquillonas 7.776.765 están incluidas las razas lecheras o sea es el total de vacas de la Argentina. De ser así me podrías pasar cuantas de las vacas y vaquillonas son lecheras.
    Excelente artículo y muchas gracias te saluda Chuni Acuña

    • Miguel Gorelik abril 29, 2020 at 9:48 pm - Responder

      Carlos: obviamente el stock difundido incluye a la lechería. Pero no hay números que la discriminen. Siempre pensé que representaba el 10% del rodeo pero mucho menos porque, si no, el promedio de leche producida por vaca sería muy bajo.
      Lamento no poder contestar.
      Cordiales saludos. MG

      • Miguel Gorelik abril 30, 2020 at 8:27 am - Responder

        Aclaración: quise escribir ” pero ha de representar mucho menos porque, si no,…”
        Disculpas por el error.

  9. Jorge sabichoso abril 30, 2020 at 6:54 pm - Responder

    Gracias Miguel por tu comentario. Entiendo tu respuesta, pero a veces es difícil analizar la viabilidad de este negocio, por contraste la agricultura ofrece resultados, si bien más riesgosos, más acordes al nivel de capital que hay disponer para entrar a la actividad agropecuaria en sí (incluso mucho menor si se considera que en agricultura se prescinde del capital “vaca”)
    sigo pensando que es un negocio que cada vez se vuelve más de “nicho productivo”, donde hay zonas donde la ganadería sea razonablemente rentable, y otras donde cuesta animarse a sostenerla.
    Saludos y felíz dia a todos mañana.

  10. Martín Favre mayo 1, 2020 at 4:29 pm - Responder

    Hay aproximadamente 1.700.000 vacas lecheras en el país. Así que representa aproximadamente 7,5 %. No estaba tan lejos su apreciación Miguel. Lamentablemente en descenso permanente. No sé si con la misma tasa o mayor que las vacas de carne pero venimos declinando todos los años.

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