Siembra de pasturas en primavera

//Siembra de pasturas en primavera

Siembra de pasturas en primavera

2019-01-15T18:54:51-03:0021 de agosto, 2018|0 comentarios

Las actuales condiciones climáticas en la pradera pampeana indican que este podría ser un buen año para encarar la siembra de pasturas que no se llegaron a hacer en otoño por los problemas climáticos.

Desde el área técnica de Semillas Picaso, el Ing. Agr. Pablo Grehan, brindó algunas claves para encarar esta práctica.

Fecha de siembra: las temperaturas mínimas diarias comienzan a aumentar a fines de junio y a partir de julio, con los días alargándose, disminuye el riesgo de heladas fuertes. Ahí comienza la fecha óptima para las labores y no conviene atrasarse más allá de mediados de septiembre para la zona norte y principios de octubre para el sur.

Especies a sembrar: las que mejor se adaptan son las de semillas más grande con mejor vigor inicial y buen crecimiento durante primavera y verano. En las gramíneas se adaptan muy bien el agropiro, la cebadilla, el pasto ovillo, las festucas continentales y el festulolium. En cuanto a las leguminosas, se pueden sembrar alfalfa, trébol rojo, lotus tenuis, lotus corniculatus y melilotus.

Método de siembra: es indistinto si la siembra es convencional o directa pero en ambos casos hay que tener en cuenta que la cama de siembra este firme y con poco rastrojo en superficie para evitar que la semilla quede arriba del mismo, sin entrar en contacto con la tierra. Además, se corre el riesgo de pasarse en la profundidad de siembra y que la plántula no llegue a emerger. Es muy importante lograr una cama de siembra libre de malezas, por lo que se recomienda hacer una pulverización presiembra con Glifosato + Fluemetsulan.

Densidad: es conveniente aumentar en un 20 a 25% la densidad de semilla con respecto a lo que se usa en otoño ya que las plantas no van a tener condiciones para macollar y cuanto antes cubran el suelo mejor va a ser el resultado de la pastura.

Control de malezas: en primavera, la tasa de crecimiento de las malezas es superior a la de las pasturas. Es importante lograr una pastura limpia desde el nacimiento, por lo que hay que evitar lotes con presencia de especies estivales y gramón en el cultivo antecesor. Los herbicidas de preemergencia o presiembra muestran ventajas sobre los productos de post emergencia. Además, cuando la pastura está compuesta por leguminosas puras, la aplicación de un graminicida específico post emergente es una buena alternativa. Es importante elegir lotes con pocas malezas en su banco de semillas y descartar aquellos con problemas de malezas invasivas como rama negra, gramón y sorgo de Alepo, entre otras.

Primer aprovechamiento: una vez que se logra un buen anclaje se puede empezar a aprovechar cuidando el remanente, lo ideal es comer con alta carga instantánea y en parcelas que no duren más de tres días. Si se decide usar el primer corte para henificar no habría que cortar muy abajo, es conveniente dejar 7 a 8 cm de remanente para asegurar un buen rebrote.

Manejo en el primer verano: este punto es fundamental para la persistencia de la pastura, especialmente con especies como festuca y pasto ovillo que van a llegar al verano con una muy pequeña raíz por lo que se debe cuidar de no sobrepastorear. Las altas temperaturas del verano con suelo descubierto pueden matar muchas plantas, por lo que es importante dejar remanentes de 10 a 12 cm y comer solo si está asegurada la humedad del suelo para el rebrote.

Dejar un comentario