¿Se aplicará la norma europea sobre deforestación?

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¿Se aplicará la norma europea sobre deforestación?

2024-01-12T09:09:26-03:0011 de enero, 2024|10 comentarios
Walter Baethgen.

Walter Baethgen.

El Ing. Agr. Walter Baethgen es investigador de la Escuela de Clima en la Universidad de Columbia y vicepresidente del INIA de Uruguay. Desde hace años brinda soporte científico, tanto a nivel de productor como de política pública, en temas asociados al cambio climático. Con esta trayectoria, habló con Valor Carne sobre la regulación de la UE que prohíbe la importación de carne que provenga de áreas deforestadas a partir del 31/12/2020 y explicó qué hacen algunos países del Mercosur para afrontar esta amenaza. ¿Entrará en vigencia el 31/12/2024, sí o no?

“Soy nacido en Uruguay, donde la ganadería es parte de la cultura. En mi país y también en las pampas de la Argentina y en el sur de Brasil, tenemos uno de los pocos sistemas de producción del mundo en el cual el logro de la rentabilidad, la posibilidad de generar ingresos sostenibles, depende en gran medida de la capacidad del productor de aprovechar y mantener los pastizales naturales. Es el secreto de nuestra carne, pero la mayoría de los consumidores no lo sabe”, sostuvo Baethgen.

En tal sentido, hoy, el 90% de la gente vive en ciudades, está alejada de la actividad rural y no distingue si los cortes que se exhiben en las góndolas fueron producidos talando un bosque, un monte o degradando una pastura. “Es más, asocian más carne con más deforestación. Por eso no me sorprende que se haya aprobado esta norma, es una cosa que tarde o temprano se iba a venir”, planteó, refiriéndose a la regulación 2023/1115 enmarcada en el Pacto Verde Europeo que apunta a la neutralidad de carbono del bloque a 2050.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la agenda ambiental del mundo la define la Unión Europea. “A mí, a decir verdad, esto no me agrada, pero es la realidad. Y una de las razones de esta preminencia es que las demás naciones o bloques no han sido capaces de organizarse como para tener más peso en las decisiones. Los territorios de las Américas, desde el norte de Canadá hasta la Patagonia, no tenemos un accionar común”, lamentó.

Volviendo a la diferenciación de la producción de carne, el investigador piensa que hay una falla en la comunicación del sector. A modo de comparación, hoy, si bien el común de la gente no tiene en cuenta que el 77% de los gases de efecto invernadero proviene de los combustibles fósiles, ya se empieza a entender que no todos los vehículos tienen el mismo impacto. “No es lo mismo un auto que permite hacer 3 kilómetros por litro, que un híbrido que rinde 35 kilómetros y menos aún uno eléctrico que no emite”, aseveró. En Madrid, por ejemplo, sólo se puede circular con híbridos o eléctricos y esto sí es de conocimiento público. Hay reglas y sanciones al respecto.

Con la ganadería, sin embargo, se habla de carne como si fuera toda homogénea. “Y tú tienes sistemas de producción industriales, como son los feedlots de Estados Unidos, con varios miles de cabezas de ganado encerradas, y otros de base pastoril, donde el negocio cierra manteniendo y mejorando los recursos naturales. Y también hay algunos que directamente no son sostenibles. Ya los brasileños se dieron cuenta de que producir en base a la deforestación de la Amazonia no tiene futuro”, advirtió.

Por eso, para Baethgen, es razonable que los sistemas de producción que destruyen ecosistemas importantes para el equilibrio ambiental del mundo sean penalizados. “Pero también es cierto que ese tipo de restricciones ayudan al productor europeo, cuyo territorio se deforestó hace ya 300 o 400 años. No seamos ingenuos, cuantas más trabas le pongan a la carne vacuna importada, más le sirve al producto local”, subrayó.

En este marco, el investigador le ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo a diferenciar los sistemas de producción sostenibles de otros que no lo son. “Desarrollamos indicadores científicamente robustos que permitan evaluar cómo fue producida la carne. La idea es que, si una empresa regional le vende a Europa, un importador alemán, por ejemplo, pueda visitarla y comprobar que el método de medición es igual al suyo y da el mismo resultado. Y, por supuesto, buscamos un sello ambiental que genere confianza en el consumidor”, explicó.

 Impacto en el Mercosur

Hay un cambio en los hábitos de consumo que no solamente se ve en el sector agroalimentario, sino en toda la industria, en la población de clases media y media alta, en especial entre la gente más joven, más educada, que hoy presta atención a nuevas cuestiones.

“En mi caso, tengo cuatro hijas mujeres y hay cierta marca de ropa que no compran, porque saben que esa empresa emplea mano de obra infantil. De la misma manera, en el supermercado la gente se pregunta: esta carne ¿cómo fue producida, talaron árboles? o ¿trataron bien a las vacas?”, describió. Y agregó: “En un tiempo, relativamente corto, cuando los jóvenes de hoy pasen a ser los principales consumidores, será clave el impacto ambiental en la decisión de compra”.

Poco a poco, se irán ampliando los nichos de mercado para la carne que fue producida responsablemente. “Y detrás habrá quienes estarán dispuestos a pagar un poco más si tiene un sello de libre de deforestación. Lo peligroso es que este mandato del consumidor se transforme en una barrera no arancelaria al comercio”, alertó Baethgen.

¿Cómo demostrar que la carne es libre de deforestación? “Tiene que haber un sector de ciencia y tecnología que ayude al productor a mostrar que efectivamente en su campo no ha habido destrucción de bosques ni montes”, respondió. En tal sentido hay herramientas modernas como información satelital, inventarios de boques, que permiten conocer fehacientemente qué ocurrió en esos lotes y, sobre esa base, se podrá implementar una certificación, generalmente de una empresa privada, auditada por las autoridades.

En tanto, el frigorífico necesitará saber si el animal que llega a faena pasó toda su vida en áreas que no fueron desforestadas. “Y eso requiere contar con sistemas de trazabilidad sólidos, consistentes”, resaltó.

En Brasil el monitoreo es muy complicado, no sólo por el histórico avance del agro en la Amazonia, sino por el tamaño del territorio. Puede ocurrir que un animal nacido en una zona deforestada ilegalmente, pase a otra que conservó los recursos y recién de ahí vaya al frigorífico.

“Acabo de venir de Brasil hace un mes y me impresionó el esfuerzo que están haciendo para mejorar, se lo tomaron en serio”, sostuvo Baethgen, aludiendo a que hay una acción coordinada entre gobiernos estales y federal, productores, industria y sector de ciencia y tecnología, para fortalecer la trazabilidad. “Apuntan a reducir o eliminar la destrucción de la masa boscosa y diferenciar la producción en zonas donde no hay deforestación ilegal”, reveló.

En Uruguay la situación es diferente ya que no sólo no se está deforestando, sino que se está incrementando el monte nativo. “En los últimos años creció muchísimo el área plantada para celulosa y aserraderos, y eso trajo aparejado una expansión del monte nativo. La ley establece que cada empresa forestal promueva ese recurso natural en su predio mediante siembra de especias autóctonas y prácticas de manejo”, aseveró.

Además, para el ganadero y el agricultor hay una penalización muy grande por destruir el monte nativo. “O sea, le sale muy caro. De cualquier modo, estamos hablando de áreas muy chiquitas que están en las orillas de ríos y arroyos, no es una masa forestal grande como en otros países de la región”, aseguró.  Y adelantó: “Por eso, pensamos que no habrá dificultades con la puesta en marcha de la norma europea”

¿Y en la Argentina? “Bueno, la carne de exportación necesitará un certificado que diga "libre de deforestación" y para ello tiene que haber un proceso atrás, con buena trazabilidad, que lo avale. Esto difícilmente lo podrán hacer los productores solos. Se requiere una acción coordinada público-privada y un sistema de ciencia y tecnología que apoye con indicadores que esos productores puedan usar y los compradores puedan verificar”, reiteró.

Baethgen sostiene que hay quienes piensan que esta normativa es “bien europea” y no se aplicará o que, en todo caso, la carne se podrá vender a los países asiáticos. “Pero es una cuestión de tiempo. La evolución del comportamiento del consumidor va en ese sentido. Hoy es Europa y mañana serán otros. No se puede ignorar”, destacó.

¿Están dadas las condiciones para que la UE la aplique?Sí. Porque no solo favorece al ganadero del Viejo Continente, sino que es un tema políticamente muy popular. Ponerla en vigencia, es como decir que están siendo responsables al penalizar la carne de sistemas que destruyen el medioambiente. Eso a la gente le suena bien. Hay que ver cómo evoluciona la operatoria con los exportadores, pero no van a parar. No hay duda que va a regir”, finalizó.

Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne

Compartimos a continuación una experiencia que se está llevando a cabo en la Argentina para declarar una zona como libre de riesgo de deforestación.

 

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10 Comentarios

  1. Luis A. Toranzos enero 11, 2024 at 10:49 am - Responder

    No comparto en su totalidad esta medida de control de Deforestación de HOY que nos quiere imponer la UE, mas como un PARAARANCELAMIENTO, que como un virtuosidad ambiental. Europa como bien decís ,YA DEFORESTO TODO SU TERRITORIO hace siglos, y HOY quiere ejercer docencia punitiva. ACA en nuestro país, ARGENTINA, creo llegaron tarde con estas medidas, atento a que ellos mismo los UE, invirtieron sus empresarios grandes cantidad de dinero, para dejar TIERRA RAZADA, libre de masas boscosos para la siembra Granifera y en especial la Prima Dona de la agricultura de hoy, LA SOJA.. Nuestro NEA Y NOA, hace años, mas allá de los 2020 que dice la norma, que se fue dejando atrás la crianza de vacunos en sistemas SILVO PASTORIL por el avance de la agriculturalizacion de la zona, . Esto me recuerda unas innumerables directrices de la UE, que NO ERAN SINO MEDIDAS PARAARANCELARIAS, y que en momentos de escases de oferta, LA SOSLAYARON OLIMPICAMENTE. Como decían los Ingleses con la Famosas Prohibición de carne de nuestro país por la ""Aftosas". Al no poderles proveer sus colonia AUTRALIA, levantaron tal prohibición y recomenzaron cn los embarque de nuestras carnes, Ante la pregunta del parlamento al Primer ministro de esa época sobre esta medida ,SUELTO DE CUERPO DIJO: ""NEGOCIOS, SON NEGOCIOS". Acá ocurrirá lo mismo, pues la agricultura y ganadería en la UE, esta altamente subsidiada y ante una crisis económica en cierne, volverán a comprar sin tantas exigencias inicuas.

  2. Eduardo Jensen enero 11, 2024 at 11:28 am - Responder

    Estimados me parece que la nota de Valor Carne adolece de información no menos sensible que lo desarrollado en ella.
    No dice nada de lo que puedan comer gran cantidad de animales destinados a exportación a la CEE, por ejemplo; confinados para No Hilton consumiendo balanceados, Cuota 481 necesariamente expuestos a una dieta determinada en sus últimos 100 días de terminación o por suplementación estratégica debido a secas y/o inundaciones, con relación al origen de los cereales que compongan la alimentación y que puedan haber estado expuestos en su geografía productiva, al riesgo de no cumplimiento de la normativa de la UE. Por lo tanto también hay que certificar los mismos bajo dicha reglamentación comunitaria
    Saludos
    Eduardo Jensen

  3. Pedro Nazar enero 11, 2024 at 4:19 pm - Responder

    Estimados y estimada Liliana: sería bueno que busque en el IICA una declaración consensuada, hecha por las representantes de productores y gobiernos de TODA AMERICA rechazando con fundamento científico ésta decisión de la UE.
    Argentina, Uruguay y Brasil son parte del grupo GPS (Grupo de Productores del Sur) que interviene. Por lo cual me extraña que el autor lo esté desconociendo. Cordiales saludos

    • Abel Argüelles Iriondo enero 11, 2024 at 7:17 pm - Responder

      Sin embargo, países ganaderos y sojeros sudamericanos acompañan activamente todo que impone el Invest Verde de la UE y llama la atención. No se tampoco, cual es la posición actual de la Argentina.

  4. Gonzalo Pijuan enero 11, 2024 at 4:26 pm - Responder

    Hola, amigos de valor carne, algo importante que debemos saber es que además de que los animales deben provenir de establecimientos libres de deforestación también deben cumplir esa norma los productos con lo que son alimentados. Por lo tanto la trazabilidad va a tener que ser sobre los animales y sobre los granos.

    • Eduardo Jensen enero 12, 2024 at 1:09 pm - Responder

      Estimado Gonzalo, ya estuvo explicado en mi comentario (fue el 2do en orden de apariciòn)
      Atentos saludos
      EJ

  5. Miguel de Achaval enero 11, 2024 at 5:14 pm - Responder

    Europa cada día importa menos carne y cada día pide más condiciones.
    Tendremos el coraje de no venderle más, como hizo USA cuando se prohibieron los promotores de crecimiento?
    Todo lo que pide Europa lo paga solo el productor….

    El mundo y la demanda de proteína animal cambia día a día, y en Argentina creemos que sin Europa no podemos vivir…que pobreza intelectual….

    • Juan Balfour enero 12, 2024 at 10:20 am - Responder

      Concuerdo 100%, estaba leyendo los comentarios para no repetir. Pero de la producción Argentina se exporta como mucho un 30% y de eso que se exporta menos del 10% va a UE. Se abrieron nuevos mercados como Mexico y Arabia Saudita. No digo que no se un tema para mirar pero me parece que tenemos que preocuparnos mas por abrir nuevos mercados y vender mejor que por ver si la UE nos quiere comprar poniendonos trabas.

  6. Pedro Nazar enero 11, 2024 at 7:47 pm - Responder

    Lo que dice Abel es cierto. Los lobbistas de CIARA-CEC ya están preparando las certificaciones para que el núcleo sojero cumpla con los requisitos de la UE.

  7. Mariano González Martínez enero 12, 2024 at 12:48 pm - Responder

    Creo que el mensaje que deja la nota es muy claro: para vender a la UE tendremos que certificar. Me parece que habría que irse organizando para cumplir si no queremos perder el mercado que mejor nos paga la carne. Importa poco si tienen o no razón. A la UE le sobran los países proveedores y los productores europeos hacen siempre mucha fuerza por este tipo de restricciones para productos importados.

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