Retenciones, paro y coyuntura

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Retenciones, paro y coyuntura

2020-03-10T08:34:34-03:0010 de marzo, 2020|4 comentarios

La semana pasada no fue muy pródiga para el sector agropecuario. Desde la precedente, con el cierre del registro de exportaciones agrícolas, se anticipaba la nueva y desagradable vuelta de tuerca con los derechos de exportación sobre la soja y derivados.

Lo que tuvo de especial esta última decisión es que sólo implicó a ese cultivo, sin afectar ni al maíz ni al trigo, los otros pesos pesados de la exportación, ni a la carne. Además, vino acompañada por otras dos medidas de mitigación, como la reducción de los derechos de exportación de ciertos productos (girasol, harinas de maíz y de trigo, arroz, maní, carne de pescado, ovina y porcina, lana) y la compensación para los productores de soja con hasta 1000 t vendidas por año, con reducción de 3 a 13 puntos de la nueva tasa del 33%.

Con los cálculos difundidos por el propio gobierno, las cuentas fiscales salen más o menos hechas tras la nueva situación. De ser así, no se entiende su propósito. No hay mejoras en las cuentas fiscales, pese a que se justificaron en el concepto de solidaridad, y se crea un conflicto político de difícil pronóstico. Claro que, hasta ahora, no se conoció la medida por la que se implementarán las compensaciones, con lo que sigue siendo sólo una promesa.

Es posible que la Dirección de Control Comercial Agropecuario tenga la información necesaria como para definir los beneficiarios y montos.

Pero aún así, es una medida positiva? La segmentación podría haber tenido distintas consideraciones. El volumen individual de producción, que es la que se tomó, es una de ellas. Otras podrían ser la distancia a los puertos, las inversiones que se podrían generar, la cantidad de empleados, el número de familiares que cada explotación tiene que sostener y así una lista interminable de variables.

Pero hay alguna medición del impacto que esta medida acarrearía, pensando que los dos efectos principales deberían apuntar al volumen de producción y a las exportaciones? La mejora en la rentabilidad relativa para el 75% de los productores de soja que producen el 25% de total, compensará el  desincentivo para el 25% restante que genera las tres cuartas partes? (Tales porcentajes surgen de las cifras que dio a conocer el gobierno con simultaneidad a las medidas comentadas). O éste es un problema secundario y lo que importa es el debate político? Hasta dónde es conveniente la intervención del Estado para cambiar los alicientes que el mercado, la localización de los campos y el conocimiento de los productores emiten?

Por otra parte, la permanencia en el tiempo de una medida de este tipo puede llevar a su elusión, en gran medida. Sólo bastaría la creación de un sinnúmero de sociedades para ponerlas en cabeza de una parte de la producción. Esto será siempre más difícil y costoso para las empresas más grandes y formales, lo que podría introducir una nueva e innecesaria división.

La mirada sobre la ganadería vacuna

A pesar de versiones circulantes, que dimos a conocer en nuestro boletín anterior, no hubo cambios en el tratamiento a las exportaciones de carnes vacunas, ni para mejor ni para peor. Al igual que las de pollo, ahora quedaron relativamente peor posicionadas que las de carnes porcinas y ovinas, cuyos volúmenes son considerablemente inferiores en las ventas al exterior. Quizás fue precisamente por eso.

Pero las medidas del gobierno llevaron a la convocatoria de un cese de comercialización de granos y hacienda gorda, entre ayer y este jueves. Quizás la decisión se adoptó algo prematuramente, tanto desde la disposición de los productores como desde el punto de vista del resto de la sociedad. Pero en la coyuntura, va a tener efecto sobre el mercado de las carnes.

La comercialización de hacienda es una vidriera mucho más visible que la de otros productos y es en donde siempre hay una consecuencia más fuerte de este tipo de paros. La mayoría de los productores no se atreve a enviar camiones a Liniers ni a las ferias regionales por temor a quedar expuestos. También se resiente el envío directo a plantas frigoríficas por la misma razón. A pesar de que puede existir el estímulo de recibir un precio más alto que el normal. Pero éste, en todo caso, será tan fugaz como la duración de la medida de fuerza, volviendo todo a su lugar en cuanto el impacto de la sobre oferta se esfume.

Ahí, seguiremos con valores un poco más altos que los de la mayoría de los años 2017-2019 (en términos reales), pero que se enfrentan a un mercado doméstico más débil y sin muchos visos de recuperación y a una demanda para exportación provisoriamente enflaquecida.

Ojalá que todo esto sea un llamado de atención para que se comiencen a debatir las medidas necesarias para que el campo siga siendo un factor de crecimiento económico, de generación de empleo genuino y de aumento de las exportaciones.

Por Miguel Gorelik, Director de Valor Carne

4 Comentarios

  1. gustavo charlone marzo 10, 2020 at 11:53 am - Responder

    La carga impositiva es insoportable.
    Un estado elefantiasico demandante e ineficiente va a demandar cada dia mas impuestos.
    Los sueldos de legisladores como empleados estatales no son para la situacion en que se encuentra la Argentina hoy.
    Cuanto tiene que producir un tambero para pagar el sueldo a un legislador? cuanto un productor de citricos para el mismo caso?
    Nos asfixian con impuestos y cada vez hay mas pobres, mas gente que mantener!
    El camino con esta logica no tiene salida.

  2. Pedro Nazar marzo 10, 2020 at 12:59 pm - Responder

    Gracias Miguel, muy claro tu artículo. Tu señalamiento de lo arbitrario, inequitativas y costosas en que devienen las "devoluciones" – además de las elusiones a qué conducen – aporta claridad al mensaje que debier el agro enviar a la sociedad.

    Sin oerdida de tiempo! Los días van pasando …

    Tan grave parece ser la crisis mundial del coronavirus, que está deprimiendo los precios y el comercio. Este es el tema, el de los mercados, que debiera ser motivo de urgentes reuniones del gobierno con la mesa de carnes. La verdadera prioridad …

    Cordial abrazo

    • Miguel Gorelik marzo 12, 2020 at 1:57 pm - Responder

      Muchas gracias, Pedro.

  3. Marcelo marzo 12, 2020 at 10:12 pm - Responder

    Muy buen articulo. Realmente la situación no puede empeorar. Y otra vez lo mismo, mas impuestos, mas regulaciones mas burocracia y por contrapartida menos oportunidades, menos inversión, menos producción….. y sigue.. Cuanto tiempo perdido. Y sabe que es lo peor? que el peronismo/populismo fue muy hábil en una cosa y solo una!! hacerle creer al pueblo, al pobre y al asalariado que el productor es el enemigo, un oligarca explotador. Digno caso de estudio para Edward Bernays. Saludos

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