23 de Noviembre del 2017

22-08-2017

La protección al cuero perjudica a la carne

 

En los últimos años, el precio local cayó más que el internacional a raíz de un régimen de exportaciones que lo mantiene cautivo de las curtiembres, a expensas de la cadena cárnica que pierde el 1% del valor del animal. Remover esta distorsión, clave para un sector con márgenes de centavos. Por M. Gorelik.

La protección al cuero perjudica a la carne

Desde hace 25 años, se aplican derechos de exportación a los cueros en etapas previas al curtido, mediante una modalidad que no existe para ninguna otra mercadería ni en otros países productores de carne. Esos subproductos se gravan con un aforo que, en lugar de calcularse sobre el valor FOB argentino, toma en cuenta el precio CIF Chicago, que es mucho más alto e incluye un improbable flete desde ese destino. Con esta altísima barrera arancelaria, no es negocio embarcar cueros sin curtir y la industria curtidora doméstica se convierte en su único mercado. Lejos de contribuir a la transparencia, rol propio del Estado, la normativa aísla el precio interno del patrón internacional, subsidiando a las curtiembres a razón de unos U$S 100 millones anuales, que son solventados por ganaderos, frigoríficos y consumidores. Miguel Gorelik, Director de Valor Carne, analizó esta problemática que resta competitividad a la cadena cárnica y planteó posibles soluciones, durante la última jornada de la Mesa de las carnes realizada en la Rural.

El quinto cuarto pierde peso

El concepto del quinto cuarto fue utilizado por la industria frigorífica desde hace más de un siglo, dado que el valor de los subproductos era casi tan importante como el de los otros cuartos que componen la carcasa. Tradicionalmente, el cuero, las menudencias, la grasa, el sebo y los huesos, representaban entre un 15 y 20 % del valor del novillo, alcanzando niveles generosamente mayores que el costo de la faena. Esto dejaba un margen, llamado recupero, con el que frigorífico retribuía al usuario o matarife por los animales que traía. Sin embargo, a partir de 2000, el precio del novillo en Liniers se duplicó en dólares y las menudencias siguieron esa tendencia, algo consistente con lo que ocurrió en el mundo, pero el quinto cuarto fue perdiendo peso a raíz de la caída de la cotización del cuero.

Si miramos el gráfico, vemos que a principios de la serie el valor del cuero salado sobrepasaba generosamente al del novillo en Liniers. En cambio, en los últimos años bajó a niveles muy inferiores, complicando las finanzas de los frigoríficos.

Para ver si esta caída es justificable con lo que ocurrió en el mercado internacional, tomamos la evolución de las dos variables para esos 18 años en EE.UU. Cabe aclarar que además de la inflexión durante la crisis mundial de 2008-2009, a partir de 2014 el cuero presentó bajas muy marcadas, a raíz de la caída de la mayoría de las commodities, a lo que se agregó la fuerte competencia de sustitutos sintéticos, que acompañaron el derrumbe del precio del petróleo. De cualquier modo, mientras que en el país de Norte, la relación entre el precio del cuero y el del novillo se deterioró 33%, en la Argentina se desplomó 60%.

Es decir que las bajas locales se acentuaron por el particular régimen de protección de las curtiembres, que pone un tope a lo pagado al frigorífico. Incluso, el cuero argentino, que venía bastante parejo con el de Uruguay, donde no existen estas distorsiones oficiales, en los últimos tres años ha sido consistentemente más barato que en la otra orilla. Desde 2014, aquí se depreció un 70% mientras que en el país vecino lo hizo en un 55%.

La distorsión argentina

Al calcularse el 10% de derecho de exportación sobre el precio CIF Chicago, donde el cuero siempre vale más, hay momentos en que puede llegar al doble del porcentaje estipulado. Por ejemplo, hoy, en la Argentina, cotiza a USD 55 centavos por kilo pero se considera sobre USD 2,28, o sea que en la práctica se grava con un 16%.

Este mecanismo, hace que se frustren las posibilidades de frigoríficos u otros operadores de exportar cuero salado y pone un techo para el subproducto en el mercado interno, que queda cautivo de las curtiembres. Esta merma representa unos 40 centavos de dólar por kilo carcasa,  es decir cerca del 1% del valor del animal, que a nivel de la faena nacional significa muchísima plata. En concreto, todos los años se transfieren USD 100 millones del sector cárnico al curtidor, en una actividad de márgenes muy finitos, de centavos, en la que ese dígito es importante para definir el resultado del negocio.

Para dimensionar la importancia de esta transferencia, Héctor Huego, quien moderó el panel de la Mesa sobre limitantes a la competitividad de las carnes, planteó: ¿Qué son 100 millones para un sector que factura 10 mil millones por año?Bueno, este año, hubo varias operaciones de compra-venta de frigoríficos; por ejemplo, una compañía japonesa adquirió la planta más moderna de Uruguay, por USD 130 millones. Entonces, esta suma, no es moco de pavo”, argumentó.

Remover obstáculos  

Desde hace 45 años, han estado en vigencia herramientas que buscaron favorecer a la industria del cuero a costa de los eslabones anteriores de la cadena bovina. El régimen se inició en 1972, en un contexto en la que había una visión proteccionista de la economía, que llegó incluso a prohibir la exportación de cueros salados. Pero en todos estos años, el mundo cambió y las estrategias de agregado de valor evolucionaron. En Estados Unidos, las dos terceras partes de los cueros se exportan sin curtir debido a los altos costos ambientales que deben afrontar las curtiembres. Sin embargo, el cuero salado logra un alto valor ya que los frigoríficos tienen gran poder de negociación frente a las curtiembres o están integrados con éstas, y los productores cuentan con información de lo requerido por estos dos eslabones industriales. Algo similar ocurre en Australia, ambos países de ganaderías consolidadas y mercados de libre competencia, que les permiten realizar pagos del subproducto según su calidad.

La protección a la curtiembre argentina se vale en la actualidad de un decreto de 1992, que desde entonces se viene prorrogando irregularmente. O sea que es ilegal pero la Aduana lo aplica de todos modos. Si el Estado decidiera continuar protegiendo a un sector, que desde un punto de vista político podría merecerlo, debería adjudicarle fondos del erario público y no solventarlo con aportes de la cadena cárnica. La ganadería necesita que se quite ese obstáculo para lograr el crecimiento que todos estamos esperando.

Además, si en la Argentina el precio interno del cuero reflejara el internacional, podríamos promover la calidad de la materia prima, que comienza con las buenas prácticas ganaderas a campo, y exportar además del cuero curtido, mayor proporción de manufacturas con alto valor agregado, generando, así, más trabajo y divisas para el país.

Por Miguel Gorelik, Director de Valor Carne

25 Comentarios

  1. Felicitaciones por la nota, que encuentro excelente. Es uno de los tantos temas en los que rige, lamentablemente, la regla de que “de eso, no se habla”.

    • Muchas gracias, Marcos.
      Ahora se está hablando un poco más del tema. Por ese motivo la Mesa de Carnes lo incluyó en su programa de dos días de exposiciones que realizó durante la Exposición de Palermo.
      Cordiales saludos. MG

    • Una más de las limitaciones a la competividad del sector ganadero.
      ¿Avanzamos? Claro que sí, pero irritantes privilegios como este, siguen existiendo.
      Es notable la resiliencia de la industria curtidora nacional que una y otra vez se las arregla a esquivar cualquier modificación a sus prerrogativas.
      Estas cosas pueden arreglarse aplicando el algún gradualismo que parece funcionar en otros órdenes de la economía; pero claro, teniendo bien claro que el objetivo es desregular, más pronto que tarde, lo cual en este caso es sinónimo de promover.
      Porque al mismo tiempo, la tendencia hacia un incremento en la exportación de carnes y a faenar animales más pesados y cueros ídem, irá generando en forma genuina, mejores condiciones de competitividad a esta industria.
      En paralelo, sin escandalizarnos, podemos pensar en algún tipo de pacto o norma que promueva cueros más sanos. Hoy el ganadero no gana absolutamente nada cuidándolos.
      En síntesis, reemplazar la protección artificial por otra más genuina que surgirá naturalmente, gracias a cueros más elegibles por la demanda externa.
      Todo eso, claro, definiendo plazos cortos y aceptando que lo más importante es garantizar el camino a la eliminación de trabas proteccionistas.

  2. ¿Las lesiones del cuero por malos tratos y/o manejos no es limitante para la exportación de los cueros a países exigentes? ¿Vale lo mismo un cuero sano que un cuero “lastimado”, por ejemplo por picana? No me parece

    • Estimado Mario:

      Claramente el valor de uno y otro no es el mismo. Pero las curtiembres compran al bulto, en función de lo que consideran que son las faenas típicas de cada planta.
      Cordiales saludos. Miguel Gorelik

  3. muy buena nota
    difundirla para que llegue a solucionarse y,darle mayor valor agregado a la cadena
    demanera tal que llegue a los criadores….

    • Gracias, José. Ése fue el sentido de la nota.
      Saludos. MG

  4. Miguel con tu articulo acabo de entender, por que las barracas de los pequeños pueblos no compran cueros, no tiene valor !!!
    como siempre muy claros tus artículos saludos

    • Muchas gracias, Ignacio, por el comentario y el aporte. MG

  5. EXELENTE NOTA!!!!!! BIEN DICHO MUY POCAS VECES SE HABLA DEL TEMA , ESPERO QUE EN LA MESA DE GANADOS Y CARNES NO SE PIERDA EN EL TIEMPO HABLAR DEL TEMA Y BUSCARLES SOLUCIONES, POR SUPUESTO CONCENSUANDOLO. ESTE TEMA SEGURAMENTE NO SOLO DARA UNA SOLUCION A LOS CRIADORES SINO A TODA LA CADENA CARNIA. FELICITACIONES NUEVAMENTE POR LA NOTA

    • Gracias por el estímulo. Creo que existen intenciones desde el gobierno para darle una solución al tema.

  6. Muy buen artículo ,y totalmente de acuerdo , no se puede subsidiar a un sector a expensas de otro cuyos margenes so exiguos

    • Independientemente de los márgenes, el Estado no puede arbitrar una protección con cargo a otro sector específico. Él mismo debe financiarlo si lo considera adecuado.

  7. Muy buena nota Miguel. Además de operar en un mercado cautivo, y de oferta inelástica (nadie faena por el cuero), las curtiembres hablan de calidad y buenas prácticas por las cuales no están dispuestas a pagar.

    • Es cierto, Diego. Esa protección de 45 años de antigüedad ha sido un freno permanente para el desarrollo de iniciativas que mejoren a toda la cadena.

  8. Si se puede… vamos por todo!

  9. Tendrías que haber mencionado que la familia riojana además se favoreció con un crédito del Bco. Provincia que creo no pagó y además tienen plantaciones varias en La Rioja mediante inversiones desgravadas. Muy político de algo que va en contra de “agregar valor”. Siempre preciso e interesantes los artículos Miguel. Gracias.

  10. Exelente nota. El cuero es parte del “valor agregado” del productor (si se pagaria mejor el productor estaria incentivado a mejorar el bienestar animal para evitar lastimar los cueros y darle “calidad”) …. hace a la integracion de la “cadena de valor” que en algun tiempo atras daba vida a los pequeños Mataderos y Frigorificos de los pueblos generando desarrollo local y arraigo en el “interior del interior” …..

  11. Felicitaciones por la nota.

    • Gracias, Ignacio, por el aliento.

  12. Muy buena nota MG!
    Siempre muy claras y con datos!
    Saludos.

    • Gracias, Damián, por estar conectado.

  13. Primero valorar para los que de una u otra manera estamos en este negocio esta nota,esto data de siempre ningun mtadero,frigorifico,supermecado te paga mas porque los cueros esten todos sanos, echan todos a la misma bolsa o vamos a negar que en cierta epoca matabamos vacas conservas, revolcadas,caidos, que lo haciamos por el cuero ,digamos la verdad, eso fue todo lo que paso en estos ultimos anos o a las cueros lo separan mentira, los echan todos al mismo volquetes o los frigorificos no cobran el cuero hoy con no menos de 30 dias, y mas tambien y cobran lo que quiere el que levanta el cuero, porque en el cuero tambien hay intermediarios,,,, que trabajan gratis,,,,en una faena de 1000 cabezas x semana tenes no menos de 30-40 cueros estropeados ,y pagan todo igual , gasta en el mejor camion, la mejor manga,corrales, instruis a la gente y llegan sanitos, conocen algunos que cobro 20 centavos mas,diganmelo, es lo mismo que la media res cdo rinde en un frigorifico 2 puntos menos que en otro, en una jaula de 15000kilos son 300 kilos carne multiplicalo x 60 pesos, y urgente camaras, balanzas computarizados, no se que pero ahi tiene que defenderse el productor , todos te sacan , mandamos al mercado los compradores no pagan gasto y los vendedores los matan, todo lo paga el productor y los peajes , las rutas echas pedazos ,los caminos rotos, todo el productor,miren cdo sacamos guia los gastos que tenemos y el maltrato que recibimos en varias delegaciones de senassa y municipaleslas cosas van mejorando pero muy lento,

  14. Miguel, durante la reunion en la cual participe con el Pte Macri y equipo completo Agroindustria y AFIP hace 2 semanas, el Secretario R Negri informo que ese tema esta hablado dentro del gabinete, puntualmente menciono al Min. De Produccion. Y aclaro que “despues de las elecciones” van a abordarlo, supongo que bajaran las ret al cuero salado o bien adecuaran el calculo del aforo al FOB local. Saludos.

    • Muchas gracias por el aporte de un protagonista, Belisario.
      Cordiales saludos. MG

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