Tras la oficialización del Sistema de identificación individual electrónica, es clave conocer los argumentos para su implementación. Si bien inicialmente los mismos apuntaron a la apertura de mercados exigentes, como Japón y Corea, para las autoridades la estrategia es más profunda.
“Un sistema de trazabilidad robusto, que combine la información del animal con la tipificación de reses y carne, no solo valorizará el producto final, sino que permitirá generar cadenas de proveedores que agreguen valor desde la cría, pasando por todos los procesos intermedios. Es decir, beneficiará a los productores y a la industria”, dijo a Valor Carne Silvio Marchetti, Director Nacional de Ganadería.
En ese sentido, en su presentación en el Congreso Federal de la Carne, realizado la semana pasada en Rosario, el funcionario explicó la vinculación entre la identificación electrónica y la tipificación que impulsa la Secretaría.
“Vamos a armar un gran sistema informático para que, por ejemplo, un criador que vendió un animal de invernada pueda ver cómo resultó la calidad de faena de ese ternero”, adelantó, agregando que también facilitará evaluar si un determinado “protocolo de manejo, desde la cría, la invernada y la terminación, sumó valor en el momento en que se vendió la carne”.
Para el técnico, la herramienta permitirá “hacer desarrollo de proveedores”. “Un invernador, sea a corral o a pasto, recibirá la información de las calidades que tuvo en la faena y podrá evaluar a qué criador vale la pena pagarle más, a cuál no volver a compararle o cuál está en el medio. Es decir, estos datos le van a permitir discriminar con mayor precisión qué recibe y el resultado de lo que entrega”, ejemplificó.
Y admitió: “Yo sé que planteamos algo muy ambicioso conceptualmente, pero hoy la tecnología te permitiría hacerlo”.
Lo concreto, es que el punto de partida de la estrategia parece estar muy lejos del destino al que se quiere llegar. A pesar de que la tipificación de las reses hoy es obligatoria, en el país solo la hacen 78 plantas que contemplan el 65% de la faena.
Por eso, a fines de septiembre, la Dirección de Ganadería lanzó una estrategia para llevar la tipificación de reses al cien por ciento de la faena en dos años, que incluye tres etapas de incorporación a los 180, 360 y 720 días, según la capacidad de faena de las plantas.
Para ello, busca fomentar la capacitación de tipificadores ya que actualmente solo hay menos de cien matriculados, de los cuales 18 son oficiales y trabajan en la certificación de cuotas de exportación.
En tanto, la tipificación por calidad seguirá siendo optativa, aunque quien la haga deberá informarla en el Sistema Integrado de Faena (SIF).
Mirando los mercados
Así las cosas, en lo inmediato, la identificación individual será fundamentalmente un argumento para que la carne argentina gane mercados en el mundo.
“Queremos tener la banderita de la trazabilidad total a nivel país. Por eso, buscamos hacer masivos requisitos que hoy ya están, pero sesgados, como el circuito de la Unión Europea”, resaltó Marchetti, admitiendo que la trazabilidad individual “busca responder a exigencias de los principales importadores del mundo a los que todavía no accedimos. Básicamente Japón y Corea, donde estamos trabajando para tratar de entrar mientras Uruguay ya está dentro”.
¿El sistema ofrece mayores garantías sanitarias? “No lo pondría en esos términos porque nosotros ya tenemos condiciones sanitarias excelentes, por eso podemos exportar unas 900.000 toneladas a mercados muy exigentes. Hoy el tema de la sanidad está cubierto; en todo caso, esto le da mayor robustez al sistema”, respondió.
Si la Argentina ya brinda garantías, ¿por qué esos mercados exigen que sea individual? “En las negociaciones de los protocolos sanitarios aparecen cosas que no tienen gran sustento técnico; por ejemplo, exigencias para bovinos sobre enfermedades que son de porcinos, pero que alguien dijo que se podía dar una excepción porque lo leyó en un libro”, reveló. Y agregó: “El cliente lo pide y nuestra respuesta también se transforma en una herramienta de negociación que nos fortalece: les aseguramos que ya tenemos un sistema de control sanitario súper rígido pero que lo vamos a hacer más exigente y más preciso todavía”.
Tranqueras adentro, un desafío es convencer a un criador -quién, a excepción de en este primer año, deberá enfrentar el costo de la caravana- de que el sistema vale la pena. “Más allá de las ventajas que va a ir descubriendo a campo, hoy, principalmente es un tema de mercados. Como en su momento se tuvo que convencer cuando se volvió a vacunar contra la aftosa porque si no nos quedábamos sin mercados. O cuando hubo que adaptarse a las exigencias de China. La realidad es que el tema de la trazabilidad indefectiblemente va a ser un requisito”, subrayó.
La mayor ganadería trazada del mundo
Marchetti resaltó otro aspecto importante para seguir mejorando la imagen de la carne argentina en el mundo. “Cuando tengamos trazabilidad del 100% del rodeo seremos el país ganadero más grande del mundo con trazabilidad individual total. Los otros que la tienen son Uruguay y Australia, a quienes superamos en stock; Paraguay va hacia eso, pero también con un rodeo más chico y la Unión Europea no es un país, es un bloque”, consideró.
A partir de ahí, la Argentina debería desplegar estrategias de comunicación para diversificar mercados y darle mayor solidez a la exportación. “Es la estrategia de marketing de Uruguay, con la trazabilidad como caballito de batalla, contribuye a tener más estabilidad en los precios”, aseguró.
Esta visión, también se aplica hacia el mercado interno. “Somos los mayores consumidores de carne bovina del mundo, pero el cliente local también está cambiando, se está modernizando y está pidiendo más información, miran cada vez más como producís. Por eso, esto también es una herramienta importante localmente”, aseveró.
A modo de síntesis, Marchetti dio una mirada global sobre la trazabilidad electrónica individual y sus objetivos. “Es una herramienta necesaria que agrega valor al producto final, con la misma calidad intrínseca y organoléptica que ya tiene la carne”, resaltó.
En tanto, le dejó un mensaje directo al productor. “Hace 15 años que el ganadero pone caravanas obligatoriamente. Ahora, acceder a esta nueva información, leer un romaneo y saber bien lo que está produciendo agrega mucho más valor que el diferencial de costo que puede tener un tipo de dispositivo u otro”, concluyó.
Por Marcos López Arriazu, Jefe de Redacción de Valor Carne
Algunos de las ventajas a campo del uso de caravanas electrónicas vienen siendo analizadas en Valor Carne. Recomendamos la lectura de las siguientes notas:
¿Da resultado la caravana electrónica en la cría?
Caravanas electrónicas: ¿Ayudan a preñar vacas con cría?







Los mercados externos se ganan con confianza ser un proveedor confiable no solamente con caravanas, la Argentina desafortunadamente para el mundo es un proveedor Spot , mañana vuelve Moreno y prohíbe la exportación y chau mercados, hoy la gente que trabaja bien tiene toda su hacienda identificada con caravanas con datos muy precisos de pesos y genética de sus terneros y novillos , pero nadie paga un peso mas por esa hacienda, la invernada es un comodity en resumen para aquel que hoy trabaja bien no suma nada y le produce un gasto mas y aquel que todavía ni siquiera se adapto a la caravana común de trazabilidad con esta nueva tampoco le va dar relevancia que merece.
DESAFORTUNADAMNTE Y MUY A PESAR MIO ASI SON LAS COSAS EN LA GANADERIA ARGENTINA
Hay muchas cosas que no estas viendo. Nadie dice que la identificacion electrónica por si sola va a generar mercados. La Id. Electronica es una herramienta mas, y moderna, {Ya podriamos dejar de usar la marca a fuego y las señales. (Metodos prehistoricos)} que permite un monton de beneficios tranqueras afuera y tranqueras adentro. En la manga y en el escritorio. NO hay que tenerle miedo al progreso. La ganaderia argentina en muchas cosas es de punta. Pero en este tema de la identificacion se ha quedado 100 años atras. No sera hora de modernizarse?
Excelente sistema, pero si lo hacen obligatorio, una lastima. Va al fracaso
excelente lo que dijo usted señor Sergio,así es, otra cosa muchos mercados no buscan animales que sean vacunado x aftosa, Argentina es libre de eso, pero se siguen vacunando eso y la no confianza no le da competencia a nivel mundial, en vez de crear impuestos y obligatoriedad cuando el gobierno no te da confianza en los mercados es un fracaso sin retorno
las cosas por imposición siempre tienen un negocio por detrás, por que no dejan libertad y que el mercado pague si así lo considere un adicional por estos beneficios que nos cuentan.Todos los novillos valen lo mismo en el momento que la industria los necesita.
No hay que medir a milei con la misma vara que mide a los peronistas. Son otra especie.
Kevin
Porque tenemos que pagar todos los argentinos el chip? Porque no lo pagan los exportadores como se hizo con los equinos? Al final de cuentas van a ser los más beneficiados. Si lo pagamos todos , los ganaderos serán unos planeros mas
Un gobierno que se dice Libertario , Tomando decisiones obligatorias …….ya estamos artos que nos indiquen los Burócratas que SU UNICO FIN es tener un curro más, Te vote NUNCA más…
La cv electrónica es una herramienta interesante para el trabajo de la hacienda en la manga si es acompañada con otros elementos tecnológicos que sirvan para utilizar la info en tiempo real.
A campo, es una herramienta totalmemte inútil porque el badtón debe estar a no más de 50 cm de la cv, entoces cuando querés anotar la madre del ternwro recién nacido (tarea básica en un rodeo de cría) debes llevar la vaca a la manga para poder identificarla…bueno se podhía usar una caravana numerada para esos casos…y…es lo que hacfmos ahora, y sin tener que comprar un bastón de 1.500 a 2.000 U$S.
¿Que con la cv electrómnica tenemos trazabilidad individusl?
.trazabilidad individual tenemos hace 15 año con el sistema de cv numeradas si cada animsl tiene un número distinhto.
Es de sospechar que hay intereses inconfesables detrás de esta decisión