Hacer de la cría un negocio estable

/, Innovación/Hacer de la cría un negocio estable

Hacer de la cría un negocio estable

2019-01-15T18:50:47-03:0020 de julio, 2016|25 comentarios

“El desarrollo de la ganadería no puede basarse sólo en la tenencia de animales, aún cuando la suba de precios hace que el productor mantenga su patrimonio actualizado. Hay que hacerlos producir, lo que resulta conveniente ya que se requiere menos capital, menos campo y menos tiempo que crecer en stock”, dijo el Ing. Agr. Oscar Melo en el Seminario Regional organizado por el IPCVA en Catamarca. Y detalló que “en la cría, el eslabón más atrasado de la cadena, lo fundamental es subsanar la bajísima productividad por vientre y la alta susceptibilidad a la variabilidad climática”.

El especialista recordó que hoy la Argentina cuenta con 23 millones de vacas, pero sólo se obtienen 13 millones de terneros, es decir que el porcentaje de destete resulta de apenas un 60%.

“La eficiencia reproductiva se calcula por año y en muchos planteos, si una vaca parió en junio, al año siguiente lo hace en septiembre”, reflexionó. El problema es que “el período entre partos es largo ya que demoran para volver a ovular luego de parir. Además, una baja proporción de las vacas alzadas se preñan durante el servicio”, explicó Melo poniendo sobre el tapete los parámetros que hacen al pobre desempeño de la cría en el país.

Para mejorar, “las vacas deberían ciclar a los 70 días del parto y a los 80 días de paridas, estar preñadas. En ese corto lapso es donde hay que trabajar, ya que no se puede modificar la duración de la gestación”, argumentó.

El período parto-primer celo depende del estado corporal al parto, es decir del porcentaje de grasa que tiene la vaca, que se clasifica de 1 al 9: cuanto menor sea, más se prolonga. “Antes se pensaba que el tejido adiposo era sólo de reserva, ahora se sabe que además segrega una hormona, llamada leptina, que determina que vuelva a ciclar y, por lo tanto, que el lapso se acorte”, aseguró el nutricionista. Si, por ejemplo, el estado corporal es 3, la preñez sería del 43%; si llegara a 5, del 86% y con 6 se podría alcanzar el 93%.

En cuanto a la concepción, la tasa depende del balance nutricional durante el servicio. “Si tengo una vaca con buen estado corporal al parto no importa cuando lo ganó, sea un mes o cinco meses atrás. Pero al momento del servicio necesita estar comiendo bien. Si ahí pierde 100 gr por día la preñez cae a la mitad, mientras que si estuviera ganando 100 gr, se preñarían prácticamente todas”, afirmó.

Es síntesis, es imprescindible que las vacas paran en buen estado corporal y que coman muy bien durante el servicio. “Lo lógico sería que, como piso, estén en condición corporal 5 al momento de parir porque si bajamos a 4 se nota un fuerte impacto en la producción. Y eso es lo que nos está pasando en la Argentina: si hay una constante en nuestros planteos es que las vacas están un poco flacas y los potreros, medio pelados. Hay que bajar la carga o aumentar la producción de pasto”, advirtió.

Sequías Siglo XXI

Melo piensa que cada año seco no sólo produce daño durante el mismo, sino que hay un efecto residual enorme. “Uno obtiene menos terneros, las vacas se ponen flacas y además hay sobrepastoreo. Entonces, al año siguiente también habrá menor destete. Finalmente, usamos los años buenos para recuperar los daños que nos hicieron los malos, no para producir mejor”, planteó.

Así las cosas, la clave está en implementar estrategias para limitar el impacto negativo del clima, sobre todo en zonas áridas y semiáridas donde su variabilidad es muy marcada.

“El criador debe ser recriador. Si cuenta con un campo para cien vacas es preferible que tenga 70 y guarde el terreno excedente para recriar. En los años malos, podrá vender los terneros y usar ese 30% para defender los vientres, suplementándolos con el campo que antes destinaba a la recría. Así, tiene la posibilidad de decidir año a año. Es una combinación inteligente, la recría da flexibilidad al planteo”, aseguró.

Respecto a elección de las pasturas, más allá de la productividad, deben ser estables y persistentes. “No es lo más importante que produzcan mucho más en los años buenos sino que no produzcan tanto menos en los malos. Y que no se pierdan luego del sobrepastoreo, porque después de una seca, cuando viene un año bueno, las plantas ya no están”, previno.

Otra cuestión básica es que la cadena forrajera debe estar integrada con un 75% de pasturas y por lo menos 25 % de forrajes conservados: silaje, diferido, rollos, entre otros.

“Lo estratégico frente a la seca es que el productor no tenga que depender de tener tantas hectáreas por vaca. Si no se puede modificar la superficie ni la carga lo único que podrá hacer es esperar”, alertó Melo.

Manejo finito

Volviendo al manejo reproductivo, es fundamental guardar altas asignaciones de forraje para el período de servicio. “No deberíamos hacer los partos en el mismo potrero donde vamos a dar servicio, porque las vacas comerán los brotes nuevos durante la parición y no quedarán para después. Y como se necesitan variaciones de peso positivas para que las vacas se preñen, hay que estrenar un lote”, sostuvo.

Además, el período ideal para suplementar es durante los partos. En la práctica, “muchos productores no están organizados para dar de comer, tienen las vacas desparramadas y mezcladas, y deberían darle a todas y no a las que más lo necesitan. Entonces, durante los partos, uno puede aprovechar para controlarlas y darles suplementos”, propuso. Y ejemplificó: “En el norte de Estados Unidos y Canadá las vacas paren cuando hay nieve, entonces las alimentan y luego salen al campo con el ternero hecho. Aquí, no hay nieve pero muchas veces nos quedamos sin pasto. Sería algo para imitar”, agregó.

A futuro

Melo considera que en la cría tradicional las vacas se preñan cuando logran la condición corporal necesaria, es decir como consecuencia del clima. En cambio, en la ganadería que el país necesita la condición corporal debe ser resultante del manejo.
“A las vacas, no les hace falta dar un ternero por año. A los ganaderos sí. Entonces, tenemos que salir a provocar la producción. Así como el feedlotero maneja sus animales por la ganancia de peso, el criador debe basarse en la condición corporal”, indicó.

En cuanto a los costos, en la cría tradicional son casi constantes y los resultados, muy variables. “Si el año es bueno sacamos muchos terneros y si es malo pocos. Hay que apuntar a tener gastos variables y resultados firmes. La idea es que el estado de las vacas y de las pasturas sea estable, solo que en los años buenos se gasta poco y en los malos hay que hacer destete precoz, suplementar, entre otras prácticas. Entonces, con un plan de trabajo sencillo, el productor sale a paliar los problemas y no los arrastra para los próximos años”, subrayó.

Para finalizar, Melo destacó que la cría debe cambiar para que la ganadería argentina despegue. “Lo que nos llevó históricamente al fracaso, con bajísimos indicadores reproductivos, es hacer una cría barata aunque no fuera tan bien hecha. Ahora, la consigna debe ser hacerla bien, aunque no sea tan barata, lo que en definitiva mejora sus resultados”, concluyó.

Por Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne

Print Friendly, PDF & Email

25 Comentarios

  1. Daniel Cella julio 20, 2016 at 12:21 pm - Responder

    Excelente síntesis de la problemática de la cría.
    Gracias.

    • cesar abudara julio 20, 2016 at 3:38 pm - Responder

      Gracias por la síntesis. Si no entendí mal Ud. jerarquiza el tiempo entre el parto y el próximo servicio como un período donde debemos ajustar más los procesos para asegurar la dieta. Lo saluda un ganadero del Oeste pampeano. César Abudara

      • Oscar Melo julio 22, 2016 at 1:43 pm - Responder

        Desde el parto al servicio no hay que perder condición corporal y durante el servicio hay que tener balance energético levemente positivo para lograr una alta tasa de concepción.

    • Oscar Melo julio 22, 2016 at 1:54 pm - Responder

      Muchas gracias!!

  2. Saturnino LLorente julio 20, 2016 at 4:26 pm - Responder

    Gracias po hacernos pensar. Es fundamental la CC de la vaca y la expectativa de ADPV luego del parte. En el NEA la vaca pare en JUL-AGO-SET de un servicio de OCT-NOV-DIC. Los campos naturales comienzan a producir a partir de fines de setiembre, y normalmente manejan la vaca en pastoreo continuo. No convendria atrasar el servicio a NOV-DIC-ENE.
    el tema es que este ternero a marzo que normalemte son las ventas, pesa 20 kg menos. Me gustaria tener opiniones. Muchas gracias

    • Oscar Melo julio 22, 2016 at 1:46 pm - Responder

      Mi experiencia es mayor en el NOA que en el NEA, aún así creo que hay que atrasar los servicios. Si los pastos comienzan a rebrotar a finales de septiembre, noviembre sería el mes adecuado para inciar los servicios.

  3. Arturo Vierheller julio 20, 2016 at 10:02 pm - Responder

    Excelente nota, felicitaciones!

  4. Alberto Wainer julio 21, 2016 at 1:20 am - Responder

    Muy buena nota, clara y concreta.
    Felicitaciones.
    Alberto Wainer

    • Oscar Melo julio 22, 2016 at 1:53 pm - Responder

      Muchas gracias!!!

      • cr Hugo Tarditti junio 6, 2022 at 10:25 am - Responder

        es ud asesor? Podria armar un plan de negocio que incluya cria y/o engorde y/o otra actividad?

  5. Fernando segon julio 21, 2016 at 9:44 am - Responder

    interesante el articulo , no debemos olvidar 3 puntos claves 1 la productividad se mide en kg carne/ha y sale de una cuenta muy simple en donde la carga es una de las variables bajar la carga no seria una propuesta indicada , 2 subir de peso con una vientre parido en lactancia puede costarnos bastante ya que se encuentra en ben y su eficiencia es cuestionada y por ultimo la cria es una actividad de rentas bajas suplementar confeccionar reservas etc. son medidas que se llevan (costos) kg de terneros logrados si bien los índices reproductivos mejorarían no hay que perder de vista los índices económicos que son los que importan verdaderamente al productor ganadero .

    gracias y saludos

    • Oscar Melo julio 22, 2016 at 1:50 pm - Responder

      En Argentina , en general, las cargas son más altas que las que tolera el campo, por eso las producciones individuales son más bajas que las potenciales. Cada productor deberá buscar la estrategia que le parezca más adecuada y económica.

  6. GURI. julio 21, 2016 at 10:31 pm - Responder

    Estimados.
    Soy criador en campo natural marginal y creo que hacer cria es lo mas fácil que hay con respecto a los resultados productivos.
    Si desteto el ternero con 120 o 130 kg seguramente tendre indices de preñez altísimos y no tendré problemas con el estado corporal de mis vacas.
    Pero para mi pasa todo por lo económico y ahi si cambia todo.
    Que ganancia ?? tendré con ese ternero que vendo o tengo que recriar a un costo altísimo.
    Que ganancia ?? tendre con un ternero que al pie de la madre, pesando mas de 150 kg me esta ganando casi 1 kg por día.
    Creo que ahi si esta la habilidad del criador, estudiar climatología futura y tener esa cuota de riesgo para saber cuando dejar de apretar el acelerador, se entiende ?, vender un ternero con 150 kg o 220 kg, sin perjudicar su vientre.
    Todo una ciencia que uno quizás va aprendiendo con los años y con los golpes, pero creo que de eso se trata.
    Ojala algun dia la cría valga lo que tiene que valer, sobretodo por el tiempo y el cuidado que esta lleva y uno pueda destetar sus terneros con 80-100 kg y sea rentable.
    Saludos.

  7. anibal bravo julio 22, 2016 at 7:13 pm - Responder

    Gracias “san” cachi por los consejos

  8. Gustavo Juñen julio 25, 2016 at 6:50 pm - Responder

    Muy buen artículo.Fundamental el primer invierno de la ternera.La marca para toda su vida reproductiva.Saludos

  9. SENN MAURICIO julio 25, 2016 at 9:20 pm - Responder

    Que grande Cachi, siempre dando cátedra, la biología es sabia, si no hay balance energético positivo, hay poca preñez, (igual que en el tambo), pero cuesta de entender!!! Excelente tu explicación, esto cambiaria todo, saludos de los SENN, abrazo grande…

  10. hector Beguet agosto 2, 2016 at 4:52 pm - Responder

    Excelente artículo. Cachi!

  11. Alfredo Pablo Lawler agosto 8, 2016 at 12:03 am - Responder

    Excelente articulo, me sirve mucho para integrar conceptos. Felicitaciones Sr. Melo.

  12. Mariano Etcheverry agosto 12, 2016 at 5:36 pm - Responder

    Excelente sintesis de la problematica de la cria! Felicitaciones Cachi por el contenido claro de los conceptos. Me quedo con la ultima frase ..”la consigna es hacerla bien, aunque no sea tan barata” ! Abrazo, Mariano

  13. RAF septiembre 20, 2016 at 9:15 pm - Responder

    La solución viene de la mano de la tecnología, el destete precoz es una solución viable, altos indices de preñez y mejora la carga. Estandariza la producción año a año, mejora el % de reposición. Es CARO darle de comer al ternero, SI pero ya sabemos como nos va con el 60% de terneros logrados, en años buenos.

  14. Joreg noviembre 27, 2016 at 10:51 pm - Responder

    XXX

  15. Daniel Dalla Valle febrero 5, 2017 at 11:56 am - Responder

    Ing. muy bueno el articulo, particularmente me resulta muy logico la idea de atrasar el servicio, lo estoy pensando para la cuenca del salado, y totalmente de acuerdo con que hay muchos casos donde hay que bajar la carga o incorporar alimento. Comparto ademas la idea de transformar los campos en recria, donde yo me planteaba la posibilidad de dar servicio en otoño, esto me requiere bajar la carga, pero me facilita mucho hacer recria y vender el ternero con un año de edad aprovechando para la recria el pasto de primavera. Si puede pasarme su mail me interesaria mantener un contacto con usted.

  16. Fernando Grippaldi (Med. Vet,) junio 5, 2017 at 8:48 am - Responder

    Estimado “Cachi”, muy buena nota y más que aplicable a la zona donde ejerzo, ya que considero que en San Luis, según zona las medidas a tomar sea destete precoz, anticipado y/o temporario para mejorar el EC y Balance energético, son de acuerdo al año climático, no así manejar el anticipar o atrasar la fecha de servicio.
    En los campos del NO de San Luis, la experiencia, me ha marcado que la mejor época de parición es a partir de octubre (servicio de enero a marzo),ya que las lluvias empeiezan a caer en septiembre y como siempre digo que lo que llueve no es pasto, si no agua y debemos esperar a que esa humedad se transforme ne raciones.
    Si la vaca pare antes, tengo un post parto y pico de lactancia en épocas en que la calidad de la pastura natural puede tener volumen (descanso invernal del lote) pero muy baja calidad, por ende entra obligada en BEN y me costaría preñarla.
    En sistemas con Bufell grass (norte) o Pasto Llorón (zona sur),lacosa cambia, pero igual hay que esperar al óptimo período de lluvias.
    Y en estas zonas extensivas es difícil implementar la suplementación estratégica.

Dejar un comentario