15 de Agosto del 2018

31-07-2018

El mercado de Japón visto desde los agronegocios

 

Llegar a una plaza con distintos estándares de calidad para restaurantes y supermercados abre oportunidades para hilar más fino en la diferenciación de la carne argentina y rotularla a medida del cliente. Por Hernán Palau, del PAA.

El mercado de Japón visto desde los agronegocios

Los que estamos en el sistema de agronegocios de ganados y carnes desde hace años nos sorprendimos por la primera exportación de carne vacuna a Japón desde nuestra Patagonia, un hito que nos permitirá avanzar en la diferenciación de “cada corte para cada cliente” como herramienta para agregar valor.

Para tener una idea de la dimensión del mercado japonés, según datos de statista.com, en 2018 el consumo per cápita se estima en 10 kg/hab/año, que multiplicado por los 127 millones de habitantes del país da un total de 1,27 millones de toneladas. Lo significativo es que de ese volumen, la importación asciende a 700 mil toneladas por año.

El consumidor japonés valora, igual que otros de alto poder adquisitivo, atributos ligados a la raza, la alimentación y el bienestar animal. Algo llamativo es que la carne vacuna es consumida preferentemente en bares y restaurantes, destino que acapara el 70% del total, de la mano de la proliferación de los restaurantes tipo parrilla llamados yakinuki.

Un importante trader japonés menciona que en Japón hay distintos estándares de calidad de carne, en función de cortes, engrasamiento, color, tamaño, entre otros, de acuerdo al destino que tendrá la carne: no es lo mismo vender en restaurantes que en el comercio minorista.

La industria frigorífica de Japón cuenta con un sistema de tipificación único y específico, en función de la demanda del consumidor final, pero también de acuerdo al nicho que tendrá dicho corte (restaurante o supermercado).

Este primer envío de carne argentina mediante una operación con la empresa japonesa Marubeni Corporation, permitirá definir qué tipo de cortes son los más apropiados en función de la demanda intermedia y final en Japón, de forma tal que las exportaciones desde nuestra Patagonia salgan en formato de boxed beef rotuladas según las especificidades de cada cliente. Y ésta es la clave para que el sistema de agronegocios comience a rodar: los requerimientos de la demanda definen el estándar de calidad y la tipificación de la carne, información que luego se transmite a la industria frigorífica y a los ganaderos.

En concreto, este embarque no solo es una “muestra” de tipo comercial, apalancada por la buena imagen que tiene nuestra carne vacuna, sino también un signo de que se están haciendo bien las cosas en materia institucional, organizacional, tecnológica, sanitaria y comercial en el sistema de ganados y carnes del país.

Por Ing. Mg. Hernán Palau
Profesor Programa de Agronegocios y Alimentos (PAA)

Un comentario

  1. Muy buen artículo, muy claro y minucioso! Muchas gracias!

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