Alertan sobre festucosis en la Cuenca del Salado

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Alertan sobre festucosis en la Cuenca del Salado

2019-01-15T18:48:17-03:0012 de enero, 2015|5 comentarios

Durante la última semana de noviembre y todo diciembre realizamos varias visitas a establecimientos de cría y recría de distintos partidos de la Cuenca del Salado, como Rauch, Las Flores, Tapalqué y Azul, donde encontramos algunos casos de festucosis bastante llamativos, a pesar de que la problemática es frecuente en esta época del año en regiones donde predomina la festuca tóxica.

La enfermedad es causada por festucas contaminadas con un hongo llamado Neotyphodium coenophialum, quese propaga por semillas infectadas y se desarrolla dentro de la planta. En momentos de mayor crecimiento del forraje, fin de la primavera y verano, y cuando la temperatura ambiente es superior a los 25°C, su consumo produce un efecto nocivo en el ganado con síntomas fácilmente visibles como menor demanda de alimentos, pelo áspero, elevada temperatura corporal, altas tasas respiratorias, entre otros.

Izq: terneros con pelo áspero hijos de vacas con festucosis. Der: vacas en un charco de agua un día de 25ºC.

Izq: terneros con pelo áspero hijos de vacas con festucosis. Der: vacas en un charco de agua un día de 25ºC.

Lo saliente es que las consecuencias sobre la producción de terneros en la cría o sobre las ganancias de peso en la recría son devastadoras, generando márgenes económicos negativos y haciendo inviable la actividad con estos recursos.

En este sentido, en rodeos de cría, algunos investigadores de Estados Unidos reportaron una caída del porcentaje de preñez del 86% al 67% cuando hay festuca tóxica en la base forrajera, mientras que otros refieren una baja aún mayor del 96% al 55%, tomando como punto de comparación la misma especie libre del hongo. También, indican que la tasa de pérdida de preñez es de 3,5% por cada 10% de incremento de macollos infectados.

En la Argentina, los estudios arrojan datos similares. Según evaluaciones del Grupo de Sanidad Animal del INTA Balcarce, realizadas durante tres años, las vacas con servicio natural sobre festuca tóxica lograron un porcentaje de preñez de apenas 59% versus un 94% de las que recibían servicio sobre la especie libre.

En el caso de las vaquillonas, la preñez se redujo del 96% al 55% comparando potreros de festuca con bajo grado de infestación con aquellos con festuca muy contaminada. Además, los terneros pesaron entre 1 y 3 kg menos al nacimiento, lo cual indica una mala nutrición fetal que podría repercutir en el desarrollo posterior.

En cuanto a los planteos de recría sobre festuca tóxica, las ganancias de peso son inferiores a las registradas cuando se pastorea la especie con menor nivel de infestación o libre. Sin embargo, el desempeño productivo de estos animales cuando son terminados a corral no se ve afectado y hasta se observa un leve aumento de peso compensatorio.

Los casos

La festucosis fue detectada en campos en los que hasta el momento no parecía un problema, Las vacas eran mayormente cruzas, Braford y Brangus, con una eficiencia reproductiva de buena a muy buena, 88 a 94% variable entre ciclos, y no habían registrado síntomas visibles de la enfermedad.

Sin embargo, el último año se compraron varios rodeos de vacas mestizas, Angus y Hereford, provenientes de Olavarría y comenzaron a aparecer algunos indicios preocupantes en las mismas, mientras que las otras continuaron pastoreando sin problemas.

Evidentemente estos campos naturales tienen festuca en su composición pero las vacas cruzas no manifestaban síntomas ni tampoco mostraban pobres resultados reproductivos.

Estos casos refuerzan la importancia de controlar los efectos nocivos en las pasturas y tomar medidas preventivas al momento de implantar nuevas.

Qué se puede hacer

Si bien no existen soluciones altamente efectivas para contrarrestar el problema, hay una serie de estrategias de manejo que permitirían reducir la incidencia de la enfermedad.

En primer lugar, es necesario determinar la presencia del hongo y el porcentaje de infestación en los potreros para poder evaluar su potencial tóxico.

Una vez hecha esta evaluación, hay que evitar la propagación de la festuca tóxica mediante cortes o pastoreos intensivos al inicio de la encañazón, utilizando altas cargas de animales en recría para disminuir la producción de semilla. Cabe aclarar que como las ganancias de peso durante la primavera ya están deterioradas por la enfermedad, no se reducen al aumentar la carga tal como ocurre con la festuca libre.

Otra medida es rotar las tropas, ya que con sólo 4 ó 5 días de pastoreo sobre la festuca infectada se podría evidenciar la sintomatología de la enfermedad.

También, es conveniente realizar tratamientos químicos con herbicidas (metsulfuron) para reducir la densidad de tallos reproductivos y la emergencia de las semillas de festuca tóxica presentes en el banco del suelo. Asimismo, la intersiembra de leguminosas genera una mezcla de forrajes que reduce la participación de la festuca infectada en la dieta.

Por último, en potreros muy afectados, hay que rotar con dos ciclos de cultivos anuales como mínimo antes de volver a implantar festuca y, si se decide hacerlo, hay que utilizar semillas libres del hongo.

www.elizalderiffel.com.ar

5 Comentarios

  1. Marcos enero 12, 2015 at 1:18 pm - Responder

    Juan y Sebastián,
    Es muy interesante el informe. Lo primero que se me ocurre es que las vacas aquerenciadas ya conocían la festuca tóxica, se abstenían de consumirla o la consumían hasta cierto punto, y por eso mismo ésta subsistía en el campo sin ser advertida. Las vacas nuevas, en cambio, seguramente no conocían ni la festuca ni los pastos y malezas locales, por eso se intoxicaron. Si fuera así, sería un típico caso de “hábitos de pastoreo”, estudiados por Provenza, Villalba y otros. Algo parecido a lo que pasa con la hacienda que conoce mio-mio y la que viene de afuera.
    Muy buenas las recomendaciones para salir del problema, gracias y saludos.

  2. Juan Elizalde enero 12, 2015 at 6:55 pm - Responder

    Estimado Marcos: en los casos observados entiendo que las vacas cruzas tiene mayor tolerancia a la hipertermia y pueden disipar mas fácilmente el calor. En términos de preferencia cualquier animal trata de evitar el consumo de festuca tóxica prefiriendo cualquier otra. Lo que sucede es que muchas veces la disminución de la oferte forrajera, el aumento de la concentración de alcaloides y el aumento progresivo de la temperaturas pueden determinar que el animal no la pueda evitar e inicie el consumo. Una vez consumida, un de los intentos de termorregulación se basa en reducir el consumo de materia seca de material infectado. Saludos

  3. ignacio Bastanchuri febrero 10, 2016 at 9:35 pm - Responder

    Hola, hemos arrollado un lote q contenia plantas q estaban infectadas c festucosis q fue detectada por abortos. q restriccion de uso tienen esos rollos confeccionados ?? cuanto tiempo habra q esperar o nunca muere ????
    Gracias y quedo a la espera de vtra. respuesta

    Atte. Ignacio

    • Liliana Rosenstein febrero 18, 2016 at 1:56 pm - Responder

      Estimado Ignacio:
      Copio la respuesta de Juan Elizalde

      Es difícil que el alcaloide baje su concentración a niveles aceptables, delo a animales en recría y mezclado con rollos de otras especies y en invierno.

      Cordiales saludos

  4. Santos Ruben Claro septiembre 1, 2019 at 10:36 am - Responder

    buenísimo el trabajo. Excelente la descripción del problema. Gracias y felicitaciones.

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