26 de Septiembre del 2017

21-09-2013

Observatorio forrajero

 

Un desarrollo público-privado brinda información gratuita sobre la productividad de las pasturas cultivadas y naturales de diferentes regiones de la Argentina, basándose en datos de cortes de los últimos 30 años y lecturas satelitales. Por Liliana Rosenstein.

Observatorio forrajero

“Más del 80% de la producción de carne se basa en el pasto, por eso la tasa de crecimiento o velocidad con que éste se produce es una información crítica para la toma de decisiones en la ganadería. Y como la productividad es muy variable en diferentes regiones, lotes, años y meses, es fundamental conocerla en el espacio y en el tiempo”, dijo Martín Oesterheld, director del Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección (LART) de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA).

En 2010, el Ministerio de Agricultura convocó a las instituciones que trabajan en el tema desde hace muchos años, como la FAUBA, CREA y el INTA, con la idea de armar un observatorio forrajero. “Queríamos generar una base de datos de la producción forrajera nacional y un sistema para seguir su evolución en tiempo real. El objetivo era que pudiera utilizarlo el productor, a nivel predial, y que también fuera una herramienta para la toma de decisiones gubernamentales.  Hoy, el proyecto está en funcionamiento aunque aún no está terminado”, aseguró.

El primer paso fue recopilar unas 570 series de datos de productividad de pasturas y verdeos de los últimos 30 años, que fueron medidos a partir de cortes, un trabajo muy sacrificado que hicieron instituciones de investigación, como el INTA, y productores en sus campos, en especial de los grupos CREA. De este modo, se estimó cuánto se produce anualmente de esos recursos, en distintos lugares del país.

Luego, combinaron esos datos con los obtenidos a partir de mapeos de heterogeneidad de suelos y vegetación natural. “Así, estimamos que el país produce 250/300 millones de toneladas de forrajes por año, una información muy importante para conocer el potencial ganadero en sistemas pastoriles”, explicó Oesterheld.

Como resultado de ese trabajo, la página web del proyecto muestra un mapa de la producción forrajera anual por departamento. Al hacer click en Olavarría, por ejemplo, se puede conocer la superficie forrajera, el porcentaje de pasturas naturales y cultivadas y la producción en miles de toneladas de cada tipo de recurso.

Pero para tomar decisiones, también hace falta conocer la variación estacional y mensual, por lo que los investigadores recurrieron a datos satelitales, que tienen una frecuencia prácticamente diaria y permiten medir áreas de 5/6 ha. “A su paso, el satélite evalúa la radiación que absorben los pastos y, a partir de ello, uno puede cuantificar la producción forrajera en forma muy seguida y compararla con el promedio histórico”, detalló el experto. En ese sentido, el sensor Modis, utilizado actualmente, cubre la superficie terrestre desde 2001 lo que generó una historia de 12/13 años.

06- Anomalías

La superficie de color rojo indica que la productividad forrajera es muy inferior a los promedios históricos.

Uno de los productos que se generó con esa metodología es un mapa de anomalías, que indica si el dato actual está por debajo o por encima del histórico. “Cualquiera que visita la página puede ver cada quince días la evolución de ese patrón, que señala si hay problemas u oportunidades en cuanto a productividad forrajera. Cada punto del mapa representa 100 ha, una resolución bastante aceptable para la ganadería”, indicó.

Otra herramienta, es el sistema de seguimiento a escala de lote que permite estimar la producción forrajera para potreros de 5/6 ha, cada 15 días. Esta información puede ser utilizada por los productores solicitándola a algunos actores privados como, por ejemplo, el  Proyecto Seguimiento forrajero que lleva adelante el Movimiento CREA.

Sobre esta base, el equipo de investigación generó datos de producción forrajera mensual de diferentes recursos, en distintos lotes. Para muchas de las unidades del mapa de producción forrajera anual, mencionado anteriormente, se muestra la productividad del recurso, detallando el rinde mensual promedio, el número de potreros sobre el que fue calculado y la cantidad de años en los que se hizo el seguimiento. Ya hay 63 combinaciones de zona geográfica y forrajes que cualquiera puede consultar. “Era algo totalmente impensable hace unos años. La idea es que los productores, en base a esos datos, puedan estimar la carga ganadera óptima”, concluyó.

Por Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne.

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