20 de Agosto del 2017

20-01-2017

Cómo evitar incendios

 

Más allá de disponerse de datos para pronosticar focos, prácticas de manejo aplicadas durante años en campos de avanzada demuestran que es posible minimizar pérdidas. “La burocracia estatal es la principal causa de la envergadura del último evento en los caldenales pampeanos”, aseguró el asesor del Crea Utracán.

Cómo evitar incendios

Los incendios en La Pampa afectaron unas 900 mil hectáreas, de las cuales 300 mil son bosques de caldén con pastizales naturales de alta calidad para la ganadería de cría.

El asesor del Crea Utracán, Ing. Agr. Pablo Loza (Ph.D.), explicó a Valor Carne porqué se llegó a un evento de tamaña envergadura y planteó en qué se debe trabajar en lo inmediato y de cara a los próximos años para evitar nuevos episodios drásticos.

“El peligro no terminó. Desde el Gobierno, se deben facilitar los trámites para que los establecimientos puedan realizar prácticas preventivas, algo que con las actuales autoridades está contemplado; incluso habría que exigir que se hagan. Se requieren tareas constantes, durante varios años, para minimizar riesgos”, indicó. Mientras tanto, “si bien los productores podemos predecir los focos a través de información disponible en la web, necesitamos que el Estado ponga los recursos para combatirlos en el lugar que ocurran, a tiempo”, agregó.

El grupo Crea asesorado por Loza está integrado por 12 campos criadores de los departamentos de Utracán, Hucal y Caleu Caleu, pleno nudo de los últimos incendios en la provincia. “Las empresas aplican paquetes contra este tipo de riesgos desde hace años y los focos nos han afectado, pero no tanto. Sólo tres sufrieron pérdidas del 20 al 30% de la superficie, lo cual está dentro de lo previsible. Perdimos algunos alambrados y una manga, pero no hubo mortandad de ganado”, aseguró.

El problema

En los caldenales pampeanos, los incendios son habituales aún sin la presencia del hombre. Los pastos que crecen en primavera, se secan en enero y, si entonces ocurren tormentas eléctricas, se prenden fuego.

¿Por qué se dieron ahora en esta magnitud? Según el asesor, la normativa provincial fue pensada, años atrás, básicamente para no intervenir el bosque. “Había trabajos muy buenos del INTA sobre fuegos controlados como método para reducir el material ígneo. Más aún, me formé en EE.UU. y vi que en el Parque Nacional Las Secuoyas, en California, uno de los bosques más protegidos del planeta, utilizan estas prácticas regularmente. En cambio, aquí, se dificultó todo trabajo de control y se estableció que debían ser autorizadas por funcionarios oficiales, bajo pena de prisión. Entonces, comenzó a acumularse gran cantidad de material seco; por eso, actualmente los incendios son tan importantes”, explicó.

Para Loza, la problemática se agravó a partir de 2007 con la Ley Nacional Bonasso, que exige un plan de manejo a diez años para proteger el bosque. “Tiene buenas intenciones, pero fue el camino al infierno. Estuve involucrado en uno de los pocos proyectos que se aprobó en la provincia y requería procesos tan largos y engorrosos, que nos llevó tres años lograrlo. Eso fue hace poco, cuando ya era tarde: no se pudo reducir el material combustible, quemándolo, y ahora el campo se incendió un motón. Fue una bomba de tiempo”, aseveró.

Otro problema clave de la zona es la caída del stock ganadero. Entre 2008 y 2009, a raíz de la sequía, la crisis internacional y las políticas sectoriales,  se perdieron del 30 al 40% de los vientres. “Muchos productores no se recuperaron y eso influyó en este evento”, diagnosticó. En ese sentido, el caldenal requiere un manejo intensivo del pastoreo primaveral, mediante altas cargas instantáneas que eviten acumulaciones de forraje, con la dificultad adicional de la gran variabilidad de las lluvias y, por lo tanto, del crecimiento de los pastos. “Las mejores empresas, recién han tenido excedentes para reinvertir a partir de 2014, es muy poco  tiempo. Eso puede ser una de las llaves para dar vuelta la cosa”, adelantó.

Apagar el incendio

“La tecnología está disponible, no es ninguna excusa. Hoy, podemos saber si están dadas las condiciones para que haya fuegos, desde una oficina en Puerto Madero”, señaló el experto.

A nivel nacional, la Secretaría de Agricultura trabaja en índice verde analizando fotografías satelitales del terreno, con una precisión de 5 m2, lo que permite conocer el crecimiento de los pastos en áreas de bosques. También, es posible acceder vía internet a datos de temperatura, vientos y humedad del ambiente. Además, el INTA Anguil tiene un radar Dopler que monitorea las nubes e indica el lugar en el que habrá rayos.

“Con esta información, los productores pueden prever donde habrá fuego con precisión de medio día. Pero, para pararlo, se necesita una coordinación de más arriba, algo que en este caso quedó en manos de nadie. Ningún organismo del Estado puso los recursos en el lugar donde debían estar, a tiempo”, subrayó.

Prevenir

Para evitar estos eventos drásticos, es necesario comenzar a trabajar desde mucho antes. “Hay que quemar controladamente el 15 a 20% del material seco que hay debajo de los árboles, durante por lo menos cinco años. Es conveniente hacerlo en febrero, cuando hay humedad, para que el fuego sea limitado. La idea es mantener un sistema productivo sustentable y con buenos indicadores”, afirmó el asesor.

Una dificultad para llevar adelante esta práctica es la lentitud de las autorizaciones oficiales. “Hay una sola oficina en Santa Rosa, con dos o tres personas encargadas de la gestión para toda la provincia. En el Crea Utracán hacemos quemas controladas, pero tenemos un técnico para los trámites, experto en la temática”, contó.

Más allá de este manejo, también es necesario mantener limpias las picadas o contrafuegos, alrededor de los alambrados e instalaciones. “Es otro problema serio. La provincia dificultaba la reapertura y ampliación de estos caminos. La norma indicaba seis metros de ancho, es decir tres metros a cada lado, y eso es muy justo. Con el nuevo Gobierno, hay un baño de realismo. Es fundamental que se pueda circular a alta velocidad con una camioneta o autobomba, sin demasiado riesgo”, apuntó Loza. Y aclaró que “además, no todos los establecimientos tienen los equipos mínimos necesarios, tractores, moto niveladoras y rastras, como para realizar estas tareas”.

En cuanto a la carga animal y el sistema de pastoreo, el asesor destacó que las empresas Crea trabajan  mucho sobre estos aspectos. “Hacemos pastoreo intensivo en primavera, sobre todo en los lotes que están más desprotegidos, apuntando a disminuir la cantidad de material acumulado. Por ejemplo, los ubicados en los límites del campo. Para ello, hay que mover grandes grupos de animales de un potrero a otro, en poco tiempo, permitiendo así que los pastos se recuperen. Esto demanda grandes inversiones en alambrados y agua para bebida animal; y si bien los montos son importantes, los empresarios Crea las hacen y otros también. Están aprovechando estos años de bonanza”, argumentó.

A futuro

Loza piensa que, tras el fuego, en lo inmediato, habrá complicaciones para darle de comer a unas 230.000 mil cabezas y posiblemente muchas se deban trasladar a otras zonas. “El año que viene, como se redujo la superficie arbustiva, aumentará la de pastizales. Entonces, habrá grandes excedentes de pastos, sobre todo si las condiciones del otoño son buenas. Ahí, el problema empezará de nuevo, se requiere un manejo permanente”, concluyó.

Por Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne.

3 Comentarios

  1. Muy buen articulo.
    Esto deberia difundirse x radio y TV.
    Que los politicos vea los desastres cuando legislan desde escritorios.
    Hagan lio con esto x radio y TV, como diria el Papa Francisco.

  2. Muy buen articulo, muy didactico

    “Ningún organismo del Estado puso los recursos en el lugar donde debían estar, a tiempo”
    “Una dificultad para llevar adelante esta práctica es la lentitud de las autorizaciones oficiales. “Hay una sola oficina en Santa Rosa, con dos o tres personas encargadas de la gestión para toda la provincia”
    “Es otro problema serio. La provincia dificultaba la reapertura y ampliación de estos caminos”

    Resumo los textuales y se deduciria que el estado es una mochila que dificulta la actividad privada. Esto no es novedad
    El estado no genera recursos economicos, solo deberia limitarse a generar igualdad de oportunidades para todos, con acceso a la educacion y a la salud y seguridad juridica
    Todo lo demas deberia quedar en manos privadas

    “además, no todos los establecimientos tienen los equipos mínimos necesarios, tractores, moto niveladoras y rastras, como para realizar estas tareas”.

    Habria solucionar esto sin esperarque intervenga el estado, que solo sirve para generar burocracia y despilfarro de recursos que no genera
    Desde grupos privados como CREA donde se trabaja tan bien y donde hay gente muy capaz se podria colaborar con los establecimientos que no cuentan con los recursos tecnologicos a prevenir usando otros medios o logrando de alguna manera que el que tiene medios con alguna capacidad ociosa los comparta a bajo costo

    Tal vez esto sea una utopia pero me suena mal que sabiendo todo lo que muy bien describe el Ing Loza no se haya usado este conocimiento previo de la situacion y le echemos la culpa al estado.
    Del estado no podemos esperar nada solo trabas necesitamos que gente inteligente desde la actividad privada lidere el cambio que nos saque de esta situacion

  3. Excelente artículo y que abre los ojos acerca de la necesidad del manejo adecuado de bosques y pastizales naturales, algo que muchos -sin conocer- se oponen enfáticamente.

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