29 de Junio del 2017

09-06-2017

Estiman nuevas crecidas en el Litoral

 

Especialistas del INTA prevén más lluvias y caudales superiores a los normales en los ríos Paraná y Uruguay, y aconsejan evacuar los animales en islas y riberas bajas. Cómo será la recuperación de las zonas afectadas por los excesos hídricos.

Las lluvias excepcionales ocurridas en el noreste de Corrientes y extremo sur de Misiones, en la última semana, dejaron como consecuencia crecidas significativas en el río Uruguay, proceso que aún está en desarrollo.  A esto se suma la alta probabilidad de que ocurran nuevas precipitaciones y tormentas durante el mes de junio, en el Norte del Litoral, Este de Paraguay y cuencas de los ríos Iguazú, media-alta del Uruguay y no regulada del Paraná, lo que amenaza la ganadería de la zona.

Para el río Paraná se pronostica un volumen de 326 mil hectómetros cúbicos de abril a septiembre, en los puertos de Corrientes y Rosario. “En consecuencia, habrá una nueva onda de crecidas, con caudales por encima de lo normal, que si bien no alcanzaría el nivel de evacuación de la población en Corrientes, sí llegará al de alerta”, señaló Eduardo Flamenco, especialista del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar.

En este contexto, el organismo advirtió que “los primeros que sufren el anegamiento son los productores y pobladores de las islas y zonas de riberas bajas, por lo que se recomienda el retiro del ganado”.

Andrea Pasinato, del INTA Concepción del Uruguay, Entre Ríos, aconsejó que “más allá de bajar todo lo que se pueda la carga animal, antes de suplementar, debe evaluarse el valor nutricional de la superficie de pastura no alcanzada por el agua”. También, sugirió “dividir el rodeo en categorías según los requerimientos nutricionales y priorizar aquellas más sensibles al estrés”.

Recuperación

Con respecto al restablecimiento de las condiciones productivas en las zonas afectadas por excesos hídricos, Pablo Mercuri, director de Recursos Naturales del INTA, adelantó que “en gran parte del Litoral será rápido por tener bien demarcados los cursos de agua hacia los principales ríos como el Paraná y el Uruguay”.

En cambio, en la zona central del país, los territorios inundados del noroeste de Buenos Aires, sur de Santa Fe, sur de Córdoba y centro y noreste de La Pampa, que están muy afectados, “tendrán una recuperación mucho más lenta y gradual porque son cuencas cerradas sin cursos hídricos significativos para evacuar la enorme cantidad de metros cúbicos de agua en superficie”. Además, detalló, que carecen de obras de canalización importantes o sistematizaciones hidrológicas. “Son zonas que dependen de la evacuación vertical, hacia las napas o la atmósfera”, puntualizó Mercuri.

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