22 de Octubre del 2017

20-04-2017

Crean destilerías a escala feedlot

 

Pequeñas industrias instaladas en los propios establecimientos permitirán obtener etanol para biocombustibles y burlanda para alimentación animal. Una innovación clave para reducir costos de flete y dar competitividad al engorde a corral. Qué se precisa para lanzarlas al mercado.

Crean destilerías a escala feedlot

José Porta está al frente de una firma familiar de más de 130 años en la fabricación de licores, alcoholes y vinagres, que a partir de 2010 se especializó en ingeniería de plantas de bioetanol. Con esta trayectoria, viviendo el día a día de las dificultades del campo y la industria, Porta Hnos se propuso un enorme desafío: desarrollar una mini destilería que pudiera transformar el maíz en origen para abastecer el feedlot, mejorando la rentabilidad del negocio. La innovación fue presentada en Expoagro y visitada por el propio presidente Macri.

“Como industriales, siempre nos gustaron los fierros, tenemos un gran equipo de ingenieros. En 2010, hicimos nuestra planta de alcohol de maíz para consumo humano y comenzamos a aprovechar la burlanda para alimentación animal con una respuesta extraordinaria”, contó a Valor Carne José Porta, Presidente de Porta Hnos. A partir de esta experiencia, la compañía diseñó y construyó industrias de etanol para biocombustibles de la envergadura de Bio4, en Río Cuarto, Córdoba, y Diaser SA, en Villa Mercedes, San Luis, entre otras.  

Sin embargo, pronto comenzaron a surgir limitantes para que la sinergia entre el campo y la industria se tradujera en beneficios económicos. “Los fletes son determinantes en el negocio agropecuario. El maíz va del campo a la planta de etanol y luego la misma cantidad de camiones vuelve al feedlot con burlanda húmeda”, dijo. Y detalló que “por cada camión de alcohol que sale de la fábrica hay que costear tres de maíz y otros tres de burlanda. Para lograr buenos resultados, había que mejorar la logística”.

Así las cosas, hace tres años la empresa se abocó a crear una fábrica que pudiera integrar la actividades in situ.

“La tecnología de la MiniDest es la misma que la de una gran destilería pero a escala feedlot. Es más sofisticada porque se instala en el campo y se opera a distancia, pero la lógica es la misma”, explicó Porta. En ese sentido, lo saliente de esta innovación es que ofrece una solución integral, ya que el manejo se hace desde una central de la firma, en forma remota. “No se necesita contar con ingenieros en el campo, la operamos nosotros, la mantenemos y suministramos las enzimas, de modo que el productor no tenga que ocuparse del proceso. Sólo debe tener una persona idónea a cargo, que podría ser por ejemplo un buen tractorista”, planteó.

¿Para quiénes está pensada la mini destilería? Es apropiada para campos que cuenten con un feedlot de más de 3.000 cabezas instantáneas y una disponibilidad de maíz de 14 mil toneladas por año. Más allá de producirse 5 millones de litros de alcohol, se obtienen unas 14 mil toneladas de burlanda húmeda que pueden aprovecharse en ese mismo establecimiento. “Tener la burlanda ahí le da una competitividad extraordinaria al engorde a corral”, subrayó Porta.

Si no se llegara a esa escala, varios ganaderos vecinos pueden asociarse, realizando un emprendimiento conjunto. “No habría problemas de medición, ingresan 40 toneladas por día de maíz y los camiones de burlanda salen pesados”, indicó.

Nuevo reto

El etanol que se obtiene de estas mini plantas no es apto para consumo humano, por lo que es necesario reprocesarlo para ese fin o destinarlo a uso industrial. Venderlo para biocombustible será posible cuando se aumente el corte con las naftas.

“Tres campos de la zona ya tienen la MiniDest, aprovechan la burlanda y al alcohol se los retiramos nosotros, ya que no contamos con cupo de la Secretaría de Energía. Para ello, es necesario que la legislación autorice la ampliación del corte. Es un tema en el cual estamos abocados”, planteó. En ese sentido, actualmente en la Argentina la nafta se mezcla con el 12% de etanol a diferencia de Brasil donde se puede incorporar el 25%.

Para Porta, con la cantidad de maíz que se produce en el país, la media oficial impulsará a muchos productores a agregarle valor en origen. “Además de lograr un alimento animal de alta calidad nutricional, bajando costos, les generaría una ganancia muy importante por la venta de alcohol para biocombustible. Sería muy buen negocio”, aseguró.

El empresario considera que hay potencial para hacer plantas en todas las zonas donde hay maíz y ganado vacuno. “Cuanto más lejos se esté del puerto, el impacto de los fletes se incrementa, por lo que el beneficio es mayor. Por ejemplo, para Salta, Santiago, Chaco y norte de Córdoba, sería una enorme oportunidad”, sostuvo.

Lanzamiento

Para que esta innovación pueda comercializarse masivamente hace falta que el Gobierno dé un paso importante. “Primero tiene que aumentar el corte, hay que generar la fuerza política para que se logre. En esto somos socios estratégicos con los productores, ya que el mayor provecho será para ellos”, indicó.

Porta piensa que otra ventaja para toda la cadena sería que en el mercado argentino hubiera autos flex, como en Brasil. “Funcionan con alcohol hidratado, que es tal cual sale de nuestra mini destilería. Ni siquiera habría que quitarle el 4,5% de agua para llevarlo a alcohol anhidro, como se utiliza hoy en la Argentina para cortar con naftas”, afirmó.

Por lo pronto, Porta Hnos lanzó esta innovación en Brasil. “Estamos cerrando las primeras operaciones en el país vecino, ya que ahí cualquier productor puede hacer un emprendimiento de este tipo. Aquí, con la falta de cupos, perdemos posibilidades”, aseveró.

MiniDest se presentó en Expoagro, donde fue galardonada con la medalla de Oro Ternium a la innovación agroindustrial por un jurado de universidades y organismos nacionales e internacionales.

“El presidente Macri visitó nuestro stand, nos sentimos muy honrados. Le habíamos mostrado el proyecto el año pasado y esta vez pudo apreciar cómo funciona la planta en remoto. Nos invitó a una reunión la semana siguiente donde también estuvo el ministro Aranguren (de Energía, Juan José), que se comprometió a darnos una solución”, reveló Porta. Para finalizar, resaltó que “así, desde el campo, ayudaríamos a resolver el problema energético, generaríamos fuentes de trabajo y, al mismo tiempo, mejoraríamos la eficiencia ganadera”.

Por Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne

5 Comentarios

  1. soy asesor de un grupo de Cambio Rural de producrores de carne en el oeste de la provincia de Buenos Aires, me interesa sumamente el tema,creo que podria ser una gran oportunidad para el grupo y la zona.
    Me gustaria tener mas informacion para poder trasladarla al grupo.
    Saludos cordiales

  2. Como dice la nota sería una solución especialmente para las zonas mas alejadas por el agregado de valor y la reducción de fletes, ya que la burlanta se consume localmente y cualquier productor que engorde su hacienda no necesita un gran volumen.
    Además creo que la burlanta se puede secar aunque aumente un poco el costo reduce el flete por la perdida de agua.
    Debería ser apoyado el proyecto por todos la entidades y asociaciones como AACREA etc. para que aumenten el corte de la nafta.
    El Ministerio de Agroíndustria de la Pcia. de Buenos Aires ya lleva a cabo un plan de BIOECONOMIA.
    Saludos y adelante.

  3. Otra opción sería la producción de aceites a partir del maíz, con lo cual también se generaría alimento base para ganados.

  4. El desarrollo es muy interesante. Permite plantas de escala baja, a medida de los productores, como ya ocurría desde hace mucho con el biodiesel.

    Pero no es necesario ni conveniente que el país aumente el corte de las naftas. Menos aún que lo haga paulatinamente, porque obliga a muchos cambios de manuales y garantías. No contribuye a solucionar nuestro problema energético y puede crear nuevos problemas.

    La clave para impulsar este desarrollo es permitir el uso de motores flex, de modo de consumir (o vender) ese bioetanol hidratado, en la zona donde se produjo.

  5. Sería muy interesante que se fabricasen camionetas con motores nafteros del tipo flex; motores que admitan un uso indistinto, bien sea nafta comercial, bien sea bioetanol hidratado puro.

    El bioetanol hidratado debería costar un 30 % menos que la nafta (litro vs litro) porque rinde el 70 % de la nafta. Pero en nuestro esquema eso no sería complejo, bastaría que se use el esquema de autoconsumo como en el biodiesel, libre de impuestos.

    La misma CUIT que produce el biocombustible es la que lo consume. Idealmente debería permitirse su venta, acotada. Claro que eso es más complejo de implementar, porque es una competencia directa para las petroleras. No es imposible, en la medida en que seamos negociadores hábiles, proponiendo algo a cambio, por ej, liberar de obligaciones de corte, es decir de mezcla con bioetanol anhidro.

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